• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Tiger Woods: "Así es como sé que puedo jugar"

Tiger Woods

Tiger Woods

A un mes de Augusta, el “Tigre” gana su segundo torneo del año con 27 birdies y acecha el número uno de McIlroy

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El “Tigre” llegará a Augusta con las uñas afiladas. Falta un mes para que comience el Masters, el primer grande de la temporada (del 11 al 14 de abril), y Tiger Woods anda rugiendo en este principio del curso.

En enero se apuntó por séptima vez el Farmers Insurance Open en Torrey Pines y el domingo ha ganado su segundo título de 2013, el Cadillac Championship en el que el californiano mandó de principio a fin, de jueves a domingo, líder todos los días.
Por momentos, en fogonazos cada vez más frecuentes, Woods deja ver al golfista que a mediados de la década pasada dominaba con puño de hierro el golf mundial.

Ahora ese golfista es cada vez más visible, menos esporádico. Aunque, claro, Tiger no volverá a ser Tiger del todo hasta que lo demuestre en un grande –no gana un “major” desde 2008, y desde entonces ha sido segundo en el PGA de 2009 y tercero en el Open de 2012 como mejores resultados–.
En el campo de Doral, Woods se ha impuesto con 269 golpes, 19 bajo par, dos de ventaja sobre Steve Stricker y cinco sobre un cuarteto compuesto por Adam Scott, Sergio García, Phil Mickelson y Graeme McDowell, en una parte alta de la clasificación llena de pesos pesados.

La victoria de Tiger fue autoritaria, firme, edificada, como en sus antiguos tiempos de gloria, en un putt soberbio. Regresó a su mejor juego sobre el green, allí donde se distanciaba del resto de mortales y se convertía en una deidad. Cuando estaba en trance, embocaba como un robot.
Esta vez Woods sumó 27 birdies, a un dedo de su mejor registro jamás en un torneo, los 28 que ha conseguido en tres ocasiones en su carrera. Fueron nueve birdies en la primera jornada (su récord son 10 en un día), ocho en la segunda, siete en la tercera y tres el domingo.

Confianza renovada. “Así es como sé que puedo jugar”, dijo Tiger. “Gracias a Steve por su lección de putt”, añadió, en referencia a Stricker, que fue segundo y dijo: “Su actitud y su confianza en sí mismo se parecen mucho a las que tenía a principios de 2002”.
Los números hablan de un dominio total sobre el campo. Las sensaciones que transmitió, también. A los 37 años de edad, parece que ha vuelto el mejor Tiger.
Woods ha recuperado la confianza y ha mandado un mensaje a un mes del Masters. También, claro, sigue engordando su lista de ganancias. Ya suma más de 103 millones de dólares en premios en su carrera en la PGA, a una distancia enorme del segundo más rico, Phil Mickelson (69 millones; el mejor español es Sergio García, con 31).

Si no ha vuelto Tiger, al menos lo parece.

Acecho al puntero
Fue la segunda victoria de Tiger este año, y la quinta en los últimos 12 meses, registro con el que iguala al número uno mundial, Rory McIlroy. Precisamente ahí tiene el estadounidense su siguiente presa. Si dentro de dos semanas vence en Bay Hill, puede recuperar el trono del golf mundial que ahora guarda el joven norirlandés. Fue además su 76º triunfo en el circuito de la PGA estadounidense, lo que le sitúa con tres de ventaja sobre Jack Nicklaus y a solo seis del mejor de todos los tiempos, Sam Snead.

Las Frases

“Su actitud y su confianza en sí mismo se parecen mucho a las que tenía a principios de 2002”
Steve Stricker
Acerca de Tiger Woods

“De aquí a final de año será otra vez el número uno del mundo”
Miguel Ángel Jiménez
Golfista