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La Saeta Rubia que se convirtió en una leyenda

Di Stéfano cumplió años el viernes y el sábado lo celebró con su familia y amigos | Foto AP

Di Stéfano cumplió años el viernes y el sábado lo celebró con su familia y amigos | Foto AP

El ex astro del fútbol falleció en un hospital de Madrid, tras haber sufrido el sábado pasado un paro cardiorrespiratorio

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Alfredo Di Stéfano, el argentino que se convirtió en una leyenda del fútbol, murió a los 88 años de edad en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, tras haber sufrido el sábado un paro cardiorrespiratorio, informó oficialmente el Real Madrid.

La Saeta Rubia sufrió el severo cuadro cardíaco un día después de cumplir años, luego de almorzar con su familia y amigos en un restaurante situado a 400 metros del estadio Santiago Bernabéu, el mismo que presenció sus grandes hazañas en la gloriosa época merengue de finales de los años cincuenta y principios de los sesenta.

El último parte médico, que fue emitido ayer al mediodía, indicaba: “El paciente continúa en una situación clínica y hemodinámica estable dentro de la gravedad”.

Di Stéfano tuvo la primera crisis cardíaca a finales de 2005. El 24 diciembre se encontraba en la casa de una de sus hijas, para pasar la Nochebuena y la Navidad, cuando empezó a sentirse mal y fue llevado al hospital La Fe. Días más tarde, el 16 de enero de 2006, le colocaron un marcapasos definitivo. El año pasado padeció el último de una serie de infartos que fue minando su salud.

La Saeta Rubia fue secuestrado en Caracas por las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional el 23 de agosto de 1963. "Yo pensé que era una broma y colgué. Pero al rato llamaron otra vez y me dijeron: 'O baja o lo vamos a buscar, es la policía'. Pensé que seguía la broma y colgué", recordó Di Stéfano cómo ocurrieron los hechos. Finalmente, los hombres golpearon a la puerta de su habitación, le dijeron que se trataba de un procedimiento de narcótico y que todo sería breve. El futbolista fue retenido por 70 horas. Cuando estaba dentro del auto, uno de sus captores, Canales, se lo comunicó: “Alfredo, esto no es la policía, es un secuestro”.