• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Rossi fue Messi por un fin de semana

Gustavo Morea, especialista de ESPN, entrevista al campeón italiano | Cortesía Leo Ruíz

Gustavo Morea, especialista de ESPN, entrevista al campeón italiano | LEO RUIZ

El astro italiano del motociclismo fue la gran atracción para el público en el GP de Argentina

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Las camisetas de Messi las guardaron durante el último fin de semana en Argentina. En Termas de Río Hondo, ciudad al norte del país que pertenece a la provincia de Santiago del Estero, cambiaron la indumentaria albiceleste por una azul oscuro.

En este caso, no se trata del fútbol, aunque parezca raro en la nación del tango. Las remeras, como le llaman los argentinos a las franelas, tenían el número 46 en la espalda y el apodo con letras multicolores de “Il Dottore”, como se reconoce al nueve veces campeón mundial Valentino Rossi.

Pese a los últimos resultados deportivos, en los que el fenómeno español Marc Marquez le ha quitado protagonismo, el excentricismo que envuelve al piloto de 35 años de edad lo mantiene como el rey, aunque la corona la tenga otro.

Desde 2009 no gana el campeonato mundial pero eso no ha restado el cariño que le profesa la gente. En cada movimiento de Rossi en el autódromo, los aficionados lo siguen con papel en mano y cámara preparada.

“Tranquilos, tranquilos”, decía el italiano cuando caminaba desde los boxes hasta la oficina del equipo Yamaha, en el primer día de prácticas.

Tanto era el furor de la gente que Gustavo Morea, analista de ESPN, estuvo rodeado de fanáticos que hacían de todo para tocar a Rossi en una entrevista especial a la salida de los talleres de su equipo.

“Me sentí como los animales en el zoológico”, fue la frase que generó polémica en Argentina, con la que Rossi quería explicar el asedio de los fanáticos.

“No me esperaba algo así, esto es una locura, pero le agradezco mucho a la gente”, dijo después en conferencia de prensa, queriendo apaciguar los ánimos.

El día de la carrera, en la tienda de mercancía oficial del autódromo Termas de Río Hondo, ya estaban agotados todos los productos del italiano, cuando aún quedaban unas pocas chaquetas y gorras de Marquez y Dani Pedrosa, de la Honda.

Los demás pilotos no tienen que lidiar con este fenómeno, al menos no en esas dimensiones. Jorge Lorenzo, su compañero, iba en una scooter con un mecánico de Yamaha por el área de las oficinas y apenas unos cuántos fanáticos lo reconocieron, horas antes de la carrera.

Otro ejemplo es el de Sebastián Porto, el único piloto argentino en la válida, invitado en la categoría Moto2, que no recibió ni un cuarto del apoyo de su colega extranjero.

No hubo resistencia, Argentina se enamoró de Rossi. Entre selfies, autógrafos, saludos y aplausos, se despidió el preferido de la gente del GP de Argentina. Podrán superarlo, últimamente, sobre la pista, pero en las calles es el más veloz robando corazones.