• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Robert Pérez: “Esta es mi última temporada”

Robert Perez / ARCHIVO

Robert Perez / ARCHIVO

El guayanés confirmó este viernes que cuelga los spikes. Se marcha como dueño de multitud de récords en la LVBP, pero seguirá vinculado a los Cardenales. Sus compañeros prometen despedirlo con otro anillo de campeón

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Se despide el último integrante de una generación que cambió la historia de los Cardenales de Lara y marcó para siempre las páginas que recogen la crónica del beisbol venezolano.

Robert Pérez, el líder jonronero de todos los tiempos en la LVBP, dueño de múltiples récords en esta pelota y dos veces Jugador Más Valioso del circuito, confirmó este viernes que en enero dejará de jugar pelota profesional, luego de 27 años de carrera.

“Anuncio mi retiro como pelotero activo al terminar la temporada”, dijo un emocionado jugador, que se despide con Cardenales. “Mi equipo, al que he amado con todo mi corazón”.

Los pájaros rojos organizaron en Barquisimeto un encuentro con los medios de comunicación y dieron realce al acto con la presencia de peloteros, directivos y leyendas de la divisa, como Domingo Carrasquel, quien fuera su manager en los tiempos iniciales, y Luis Sojo, su compadre y compañero por dos décadas, quien tuvo una participación telefónica para felicitar a su buen amigo.

“Te espero a mi lado en el Salón de la Fama”, soltó Sojo, quien hoy dirige a los Tigres, pero también fue piloto de La Pared Negra, como apodan al guayanés.

“Si hay un baluarte en este equipo, ese ha sido Robert Pérez”, exclamó Humberto Oropeza, presidente de los crepusculares y uno de los artífices de su firma, a finales de los años 80. “Nadie ha representado tan dignamente la organización como él”.

Carrasquel, que en 1991 consiguió el primer título en la historia del Lara, gracias al aporte de peloteros como Pérez y Sojo, refrendó con palabras de afecto el abrazo de despedida que le extendió la divisa.

“No es cómo comenzaste, sino cómo terminas tu carrera”, resumió Carrasquel. “Dedicación y disciplina fue tu constante”.

Pérez asintió. Sin ser un jonronero natural, sino más bien un bateador de habilidad, dotado con algo de fuerza y algo de velocidad, se ganó la reputación de ser un trabajador denodado, secreto sobre el que basó sus lideratos de todos los tiempos en vuelacercas, dobletes, extrabases, anotadas y empujadas en la LVBP.

“Mi papá me dijo una vez que mientras más entrenara, más condiciones iba a tener”, señaló el slugger de San Félix. “Cuando ellos daban 10 vueltas al campo, yo daba 20. Siempre daba más de mí”.

El tiempo, sin embargo ha cobrado su factura. El hombre que destronó al gran Antonio Armas apenas ha conectado cinco vuelacercas en las últimas cuatro campañas. No ha podido pasar de dos en ninguna de ellas.


“Sé que no soy el mismo pelotero de otros años”, admitió. “Voy darle la oportunidad a los jóvenes que vienen desde la paralela”.


Con la misma franqueza, rechazó el papel de héroe que ha ejercido para una parte de la afición.


“Cuando me inicié en el beisbol, no imaginé tener una foto mía en el jardín central del estadio de Barquisimeto”, admitió. “Lo más difícil para un atleta es fallar en los momentos oportunos. He fallado. No soy perfecto”.

Sin serlo, acaudilló a su equipo hasta la conquista de cuatro coronas. Fueron 27 temporadas, todas con los occidentales (únicamente Víctor Davalillo, con 30, supera ese registro). También reforzó en postemporadas a los Caribes, Bravos y Magallanes, y añadió el uniforme de los Tigres, al contar también las series del Caribe.

Hernán Iribarren, compañero suyo en el roster actual, comprometió el esfuerzo de todos para que en enero Pérez tenga la mejor de las despedidas.

“Ojala lleguemos a la final esta temporada y podamos decir: se va el campeón”, expresó el infielder.

Varios equipos han contactado a los Cardenales para rendir homenaje a Pérez, señaló Oropeza. Los crepusculares anunciarán pronto un calendario de actividades en reconocimiento a su figura, que deja atrás pasantías por las mayores, Japón, México e Italia.

“He tratado de ser un pelotero más en el dugout”, aseveró el toletero derecho, conmovido hasta las lágrimas en algunos momentos. “No soy el caballo, como algunos peloteros y compañeros me decían. Cuando llegué acá, en mi primer día, estaban Luis Leal, Luis Aponte, José y Oscar Escobar. Pensé que estaba viendo a Dios”.

Ya es una leyenda de la franquicia, como lo fueron aquellos; desea ser manager algún día y continuará vinculado al Lara, pues su contrato está vigente por dos años más.

“Estoy orgulloso de mi carrera”, sentenció.