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Ramírez: “Juego cada partido como si fuera el último”

Pedro Ramírez

Pedro Ramírez

El volante barinés es una de las esperanzas de la Vinotinto para el próximo ciclo, que buscará la clasificación al Mundial de Rusia

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Tras aterrizar en Barinas, el primer diagnóstico que hizo Noel Sanvicente sobre Pedro Ramírez era de un futbolista increíblemente talentoso pero al que la timidez le impedía explotar todo su potencial. Entre varios remedios, una tarde el entrenador decidió darle un micrófono y hacerle hablar en público, intentando derrumbar esa barrera. El volante nacido en Barrancas le respondió a sus estrategias en la cancha, siendo una de las figuras en el título del año pasado.

En este nuevo curso, el atacante se consolidó, logró ser convocado a la selección y firmó su pase al Sion de la primera división suiza. Sin embargo, aún no termina de desterrar completamente la timidez y durante toda la entrevista responde con seguridad pero sin mirar nunca a los ojos de quien le pregunta.


-Todo parece salirle bien. ¿Cómo asume todas las cosas que le están pasando en su carrera?

-Ante todo estoy agradecido con la oportunidad que me están brindando de estar en la selección, eso se lo gana uno con esfuerzo y sacrificio. Yo siempre he tenido la mentalidad de que cada partido hay que jugarlo como el último para que sigan llegándome las oportunidades en la selección, que es el tope para cada jugador.


-¿Qué significa la selección?

-Cualquier jugador quiere llegar aquí, mi idea es llegar y mantenerme, que me tomen en cuenta. Uno debe ponerse siempre metas y la mía es estar convocado y ver minutos, porque esto sirve de vitrina para que vean que uno tiene potencial y así poder seguir creciendo y haciendo cosas mejores.


-¿Desde cuándo recuerda haber soñado con estar ahí?

-Desde chamo, desde que empezó mi carrera. Siempre veía los partidos de la selección y me veía a mí ahí, en el grupo, en los partidos. Ya llevo dos convocatorias y espero poder aprovecharlas.


-¿Se fijaba en algún jugador en especial?

-Claro, en uno que tuve de entrenador, Ruberth Morán. Es que en ese tiempo yo era delantero y me fijaba mucho en él. Ahora tengo la dicha de ser volante y admiro como juega (Juan) Arango o "Maestrico" (González). Siempre trato de aprender de ellos.


-Siendo tímido, ¿se ha atrevido a pedirle algún consejo a Arango o a algún otro?

-A medida que pasan las convocatorias uno va tomando confianza. Siempre quiero aprender, en cada juego o cada entrenamiento aprendo algo diferente y estando aquí es otro nivel porque hay jugadores que están en el extranjero y tienen muchos años en la selección y saben cómo manejarse, qué se debe hacer y que no. Siempre es bueno mirarlos para sacar lo positivo de cada uno.


-Hace dos años Zamora jugó la Copa Libertadores y usted no jugó ni un minuto. Hoy es la figura del equipo. ¿Qué tanto ha cambiado?

-Es cierto, quedé campeón con "Chuy" (Vera) pero no tuve la dicha de estar entre los 25 que jugaron la Copa. Pese a eso no bajé los brazos, miré al frente, porque sé que ahí están las mejores cosas. Como dicen, ve hacia adelante porque el que va para atrás se espanta. Ahora tengo el honor de jugarla con la camiseta 10. Siempre traté de aprovechar la oportunidad que me brindó "Chita" (Sanvicente). Cada partido lo vivo como el último de mi vida porque no me gusta perder.


-¿Pero tanto mejoró en solo dos años?

-Siempre trabajé, siempre miré hacia adelante, porque no me tomaban en cuenta y esperé el momento, esperé que me dieran mi oportunidad para sacar mi potencial. Por suerte el "profe" me lo dio y pude responderle.


-Ya tiene un título, ha sido convocado a la selección y firmó un contrato en Suiza. ¿Qué viene en el futuro?

-Mi futuro es estar en la selección, no pienso bajar los brazos porque esto es lo más bonito, estar en la selección es lo máximo. Todo lo que me he ganado es con esfuerzo, nadie me lo ha regalado, así que allá en Suiza espero que llegue luego otro contrato en un equipo que esté más arriba para poder seguir creciendo.