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Pranes siembran el terror en el hipódromo de Santa Rita

Sicarios matan caballo en hipódromo de Santa Rita | Foto: La Verdad

Sicarios matan caballo en hipódromo de Santa Rita | Foto: La Verdad

El asesinato de un entrenador en diciembre de 2015, dio comienzo a la batalla que libran por el control del óvalo de Palmarej

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La creciente inseguridad que se vive en las instalaciones del Hipódromo Nacional de Santa Rita y sus alrededores, ha convertido el pasatiempo preferido de muchos venezolanos, en uno de los más peligrosos y arriesgados para los protagonistas de la actividad en el estado Zulia.
Y no es para menos, ya que en los últimos días han tiroteado a cinco trabajadores de óvalo ubicado en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, de los cuales, tres murieron y tres se recuperan en el Hospital General del Sur y clínicas privadas, respectivamente.
Cristerson Hernández, de 36 años de edad, Daniel José Cepeda Oviedo de 47 años de edad, quienes laboraban como vigilantes y el entrenador Merbi Balzán, fueron las últimas víctimas de las bandas que se pelean por el control de la zona.
A estos hechos habría que agregarles los de José del Carmen Linares de 42 años de edad, que lo mataron el pasado miércoles 3 de febrero en casa de su madre en el sector Cuatro Bocas de Santa Rita. Linares era uno de los testigos claves en el asesinato de Erick Chourio. El de Herduin José Cepeda Oviedo de 29 años de edad que lo asesinaron junto a su padre el pasado domingo 7 en la noche. Oviedo trabajaba con otros familiares resguardando el circuito hípico y el de Ermin Antonio Cepeda, de 61 años de edad quien era primo del sicario apodado el “Puchungo”. A Cepeda lo mataron junto a su hijo y se presume que sea pariente de unos de los vigilantes heridos.

Crece el temor. Jinetes, entrenadores, traqueadores, caballerizos y el personal administrativo se niegan a asistir a sus puestos de trabajo debido a los constantes enfrentamientos entre bandas que se han registrados en los establos y toda el área del circuito hípico. Muchos caballerizos han renunciado y los jinetes han decidido trasladarse a Valencia, La Rinconada y Rancho Alegre para evitar el peligro que rodea el coso zuliano.
También se ha notado una estampida de purasangre que son vendidos y los llevan para correr en otros hipódromos, incluso para Colombia.
La Guardia Nacional Bolivariana se vio en la necesidad de tomar las instalaciones del circuito hípico para garantizar la vida de las personas que diariamente acuden a los establos para alimentar y atender a los equinos allí alojados y los entrenadores han solicitado apoyo al sindicato para la incorporación de trabajadores de cuadra.
Los propietarios tampoco se atreven a visitar los establos sin la presencia policial y manifestaron que los últimos sucesos registrados en el área del hipódromo y sus alrededores han creado mucha incertidumbre entre la familia hípica y la ausencia laboral es notoria en todas sus dependencias.
“El Ministerio del Deporte y el Instituto Nacional de Hipódromos deben garantizar la seguridad del personal y aficionados hípicos para que la actividad se pueda desarrollar normalmente. Estamos cansados de tanta inseguridad en todas las áreas del hipódromo. Ya ni los aficionados pueden asistir a las carreras por ordenes de los pranes”, afirmaron los dueños de caballo que por temor a represalias prefirieron mantener su nombre en el anonimato.
“Es preocupante el grado de inseguridad que mantiene paralizado el espectáculo y no es posible que las autoridades no se hayan pronunciado para buscarle solución al problema que dejaría sin empleo a miles de venezolanos, afirmaron voceros de los propietarios.
Los animales que quedan alojados en los establos de Santa Rita son atendidos en la medida más mínima, debido a que solo se les está proporcionando alimentos y no los sacan del puesto a caminar, lo que ha ocasionado muchos casos de cólicos.
“Debido a la impunidad y el alto grado de inseguridad, nadie quiere acercarse al hipódromo. Cada día aparece un lesionado por arma de fuego y la directiva del ente no se pronuncia para indicar sobre el futuro que tendrá la hípica zuliana”, dijeron los voceros.
Los trabajadores afirmaron que el hipódromo de Santa Rita se asemeja cada día más a un pueblo sin ley, del que sus moradores abandonan las viviendas por temor a los cuatreros. “Tanto es así que la última reunión de carreras se efectuó sin la presencia de público por temor a que los pranes tomaran represalias en contra los asistentes”, enfatizaron.
Directivos de los gremios de jinetes, entrenadores y dueños de caballos les hicieron un llamado a las autoridades de la institución para que se avoquen en sanear los hipódromos nacionales. “Es la oportunidad que deben aprovechar para sincerar la nómina de trabajadores, entrenadores, jinetes, caballerizos, propietarios”, alegaron.
Los gremialistas consideran que las mafias en el óvalo zuliano se han fortalecido y las autoridades no han tomado los correctivos para enfrentarlas y presentar un espectáculo transparente y seguro. También afirmaron que el teniente coronel Carlos Aigster, director del óvalo zuliano, no ha hecho acto de presencia en las instalaciones para dar a conocer la posición de la autoridades.

Relato. Un ex jockey, que por muchos años se desempeñó como instructor de la Escuela de Jinetes y comisario del óvalo zuliano y, prefirió omitir su nombre, manifestó: “Debido a la inseguridad y peligro que se ha desatado los últimos años, tengo tiempo sin visitar sus instalaciones y cuando paso cerca me pongo gríngolas y orejas taponadas (implementos utilizados en los purasangre) para no ver lo que allí sucede. La última vez que fui al hipódromo, hirieron a una persona en el paddock y mataron un caballo”.

Investigación. Por otro lado, se pudo conocer que funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas del Zulia, relacionan los últimos hechos de violencia con el asesinato de Erick Chourio, a quien asesinaron el 18 de diciembre de 2015 dentro de las instalaciones del circuito hípico. Chourio, era hermano del “Pepito”, peligroso pran de la extinta cárcel de Sabaneta y pertenecía a la banda del “Mocho Edwin”. Luego de ese crimen, comenzó el acoso a trabajadores, jinetes y propietarios de caballos.
Las averiguaciones también se encaminan como una guerra entre las bandas del “Pepito” y el “Puchungo”. Ambos quieren demostrar quién tiene el poder en el hipódromo y en el municipio, ya que controlar esos espacios les daría el control total.

Actividades suspendidas. El Instituto Nacional de Hipódromos publicó en su cuenta en Twitter, que las actividades del Hipódromo Nacional de Santa Rita se encuentran suspendidas hasta nuevo aviso. Esta es la única información que han dado las autoridades sobre el delicado problema que tiene en jaque a la actividad hípica en el estado Zulia.


El dato
El asesinato del propietario y entrenador Erick Chourio, hermano del “Pepito”, peligroso pran de la extinta cárcel de Sabaneta y miembro de la banda del “Mocho Edwin”, hecho registrado el 18 de diciembre de 2015 durante el proceso de inscripciones, la muerte del caballo Jali Mamud de siete tiros y el incendio de caballerizas, son algunos de los hechos delictivos registrados en el hipódromo de Palmarejo.