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Pedro Vera, el venezolano que correrá 170 kilómetros en Noruega

Este atleta ha recorrido circuitos de largas distancias en todo el mundo, desde desiertos, selvas y sabanas hasta altas montañas. Ha superado grandes obstáculos llevando la bandera venezolana en cada competencia

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“Yo comencé en el mundo de los ultramaratones casi sin querer”, comentó Pedro Vera Jiménez al iniciar la entrevista, ya que nació con el síndrome de Wolff-Parkinson-White, caracterizado por la existencia de una ruta eléctrica adicional del corazón. Dicha afección puede llevar a períodos de frecuencia cardíaca rápida (taquicardia).

“Los médicos decían que no llegaría a los 18 años”, prosiguió Vera con su relató, “fui operado del corazón e intente hacer el Camino de Santiago”; no obstante en el kilómetro 400 le dio una taquicardia y debió retirarse.

Seis meses después fue operado nuevamente del corazón y completó la meta planteada: el Camino de Santiago.

“Lo más difícil es conseguir los recursos. Pareciera mentira que para otros es tan fácil y para mí es tan complicado”, sostuvo Vera. Alegó que por la situación económica del país, cada año se complica más la participación en competencias internacionales de largas distancias.

No todo es correr

El atleta destacó la importancia de la preparación mental además de la física; también, lo difícil que es obtener el patrocinio de una empresa. “El reto más difícil es conseguir un patrocinante que me pueda apoyar económicamente”. Vera no genera ingresos de las competiciones pese a que representa a Venezuela en el ámbito internacional, en el cual nuestro país está de segundo lugar en el ranking mundial.


“He conseguido apoyo en aspectos como la ropa, en el trabajo o el gimnasio”, pero en la parte económica sostiene que ha debido ir sumando grano a grano.

Preparación

El ultramaratonista comentó en la entrevista a El Nacional Web, que el clima de Valencia, ciudad de residencia, ayuda en la preparación física previa a las carreras en lugares calurosos; sin embargo, la próxima carrera será en Noruega, donde la temperatura puede llegar a bajo cero.

“La parte del frío la trabajo con la mente. Hago muchos kilómetros y mucho desnivel para asociar el aproximado de ese país. A veces corro en la madrugada o en horarios frescos, pero nunca voy a igualar el clima de Noruega”.

La alimentación para competir en ultramaratones debe ser de 2.000 calorías por día durante la carrera, resaltó Vera, quien corre con entre 8 y 10 kilos de peso en el morral contando: la olla para cocinar, material para hacer fuego, comida, material médico, entre otros.


El venezolano señaló que trata de adquirir alimentos con muchas calorías en poco volumen, para llevar menos carga; en este sentido, debe hacer pausas en la competencia para conseguir leña y cocinar. Añadió que “otros corredores simplemente abren un empaque y comen, pero eso a mí no me frena”, dijo.

Experiencia

Pedro ha corrido tres veces el cruce a Columbia, competencia de 105 km que se hace entre Chile y Argentina por la Patagonia, la cual consta de tres días de duración. Corrió el Jungle maratón de 287 km en Brasil, que es a su juicio la carrera más dura del mundo.

“En esa carrera me pasó de todo. El primer día me rompí la pierna y me la tuvieron que engrapar sin anestesia”, dijo el atleta, ya que si utilizaban el sedante sería descalificado; el segundo día perdió la comida y faltando tres kilómetros, se perdió.  Particularmente en Brasil “fue una gran odisea”, confesó.

Sin embargo, gracias a esa carrera entró al Continental Challenge, competencia en la cual corrió 170 km atravesando el Salar de Uyuni, el desierto de sal más grande del mundo, ubicado en Bolivia sobre los 4.000 metros de altura.

“Corrí en la india 200 km con 5.000 metros de desnivel positivo, corrí en las islas de Tromso a 300 km del Polo Norte, dentro del Círculo Polar Ártico 160 km sin parar, con 8.000 metros de desnivel positivo, en Burkina Faso (África) 217 km y acabo de correr en Vietnam 160 km a través de la selva”.


Hace dos años, en el desierto de sal de Bolivia, tuvo que arrancarse parte de la ropa para hacer fuego y el penúltimo día, como tenía las prendas mojadas, debió “comerse los alimentos crudos para al menos tratar de asimilar las calorías y la sal que había perdido”.

“Llega un momento en las carreras en el cual te encuentras con situaciones que no te esperabas, pero uno debe ser creativo para solventar las situaciones sin perder lo que tienes”.

Tuvo que escapar de una manada de elefantes en África, en Vietnam se atravesaron en la ruta animales de la zona, entre ellos un mono, en Brasil tropezó con una serpiente pensando que era un tronco y en la India compitió con unos jaguares cerca.

Próximo reto

Del 8 al 10 de julio Pedro espera participar en el Ultra Norway Race (Noruega-Europa), para seguir acumulando puntos en el ranking mundial. En este ultra maratón los corredores tendrán un recorrido de 170 kilómetro en la modalidad “no stop”, sin pernocta y deberán afrontar 7.000 metros de desnivel positivo, bajas temperaturas, nieve y vientos.

La carrera tendrá lugar al norte de Noruega, a 350 kilómetros al norte del círculo polar ártico. La salida será en los Alpes de Lyngen y la meta estará en la línea de costa de la ciudad de Tromso.