• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Ídolo en desgracia

Lance Armstrong

Lance Armstrong

El ciclista estadounidense renunció a la presidencia de su fundación en medio del escándalo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Tradicionalmente, el nombre de Lance Armstrong estuvo relacionado con la heroicidad deportiva y humana deportiva y humana. Medallista olímpico, ganador en siete ediciones del Tour de Francia –nadie lo ha ganado más veces– y sobreviviente del cáncer, el ciclista texano era el ídolo de multitudes. Ahora, caído en desgracia, la mención de Lance remite a la decepción.

Durante años se esparció el rumor de que Armstrong era uno más en la larga lista de ciclistas que recurrieron al dopaje. El estadounidense todavía lo niega, aunque desde agosto, cuando se negó a defenderse de las acusaciones recogidas por el informe de la Usada que le arrebató todos sus títulos –y amenaza con dejarlo también sin la medalla olímpica de Sydney 2000– la duda parece despejada.

La situación, aparentemente, está clara para los representantes de Nike, empresa que se había mantenido leal hasta la semana pasada y que ayer retiró su apoyo a Armstrong, pero no a la fundación que este creó en 1997, Livestrong.

“Debido a las aparentemente irrefutables pruebas que demuestran que Lance Armstrong sí utilizó el dopaje y, por consiguiente, engañó a Nike durante más de una década, tristemente nos vemos obligados a rescindir nuestro contrato con él”, reza el comunicado emitido por la empresa. “Nike planea seguir apoyando las iniciativas de Livestrong creadas para unir, inspirar y ayudar a las personas afectadas por cáncer”.

El repentino cambio de actitud pudo haber estado influenciado por las denuncias publicadas por el New York Daily News y que apuntan a que Nike le pagó a directivos de la UCI para encubrir resultados positivos por doping del estadounidense.

“En respuesta a las inaceptables acusaciones publicadas por el New York Daily News, Nike niega rotundamente haber pagado 500.000 dólares al ex presidente de la UCI Hein Verbruggen para encubrir un control de dopaje positivo”, declaró la empresa a través de un boletín de prensa. “Nike no aconseja el uso ilegal de drogas para mejorar el rendimiento”.

Adiós a la fundación

Armstrong sintió el golpe. Tras el anuncio de Nike, hizo pública su renuncia a la presidencia de la fundación, en un intento de mantenerla con vida pese al escándalo.

“He tenido el gran honor de servir a esta fundación como presidente durante los últimos cinco años, cuyo objetivo y éxito son mis mayores prioridades”, dijo el atleta de 41 años de edad. “Por lo tanto, con el fin de ahorrarle a la organización cualquier efecto negativo que pudiese sufrir por culpa de la controversia surgida en torno a mi carrera como ciclista, he decidido concluir mi etapa en la presidencia”.

El mito derribado

La carrera profesional de Lance Armstrong comenzó en 1993, cuando fue fichado por el equipo Motorola, con el que consiguió sus primeros éxitos. Antes, el texano se había destacado en la ruta de los Juegos Olímpicos de Barcelona y en el triatlón, disciplina a la que regresó después de su retiro definitivo del ciclismo. Había despuntado en la natación con 12 años de edad. En 1996, con 25 años de edad, acababa de firmar con Cofidis cuando le diagnosticaron cáncer testicular con metástasis en los pulmones y el cerebro y le dieron una esperanza de vida menor a 40%. No sólo se recuperó, sino que a partir de 1999 comenzó un ascenso vertiginoso que lo llevó a vencer a los mejores y a posicionarse como un ídolo. Todos esos triunfos (desde 1999) le fueron despojados por resolución de la Agencia Estadounidense Antidopaje.

Más escándalos

Al informe que demuestra su consumo de sustancias para mejorar el rendimiento y la acusación de pagos para encubrir sus resultados positivos por doping se sumó un nuevo escándalo el martes. La agencia Efe reseñó que un programa de la televisión australiana difundió una declaración del ciclista neozelandés Stephen Swart, que asegura que el equipo de Armstrong en 1993, Motorola, compró tres etapas del circuito de Estados Unidos. “Un miembro del equipo de Armstrong y otro de Coors se reunieron en mi habitación de para pedir que los equipos dejaran de ser agresivos con la entonces joven estrella del ciclismo”, dijo Swart.