• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Muere un segundo aficionado por problemas cardíacos en partidos del Mundial

El turismo en Costa Rica emplea a 150.000 personas de forma directa | Foto AP

Aficionados durante un partido | Foto AP

Se trata del segundo caso similar tras la muerte el pasado sábado de otro aficionado brasileño por problemas cardíacos cuando asistía al Brasil-Chile en el estadio Mineirao

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Un aficionado brasileño de 64 años murió el martes de problemas de corazón que sufrió cuando asistía al partido disputado entre Argentina y Suiza en el estadio Arena Corinthians de Sao Paulo en los octavos de final del Mundial de fútbol Brasil 2014, informaron hoy fuentes médicas.

Se trata del segundo caso similar tras la muerte el pasado sábado de otro aficionado brasileño por problemas cardíacos cuando asistía al Brasil-Chile en el estadio Mineirao de la ciudad de Belo Horizonte igualmente por octavos de final del Mundial.

La víctima del martes fue identificada como Antonio Ferreira, un jubilado de 64 años que era portador desde hacía diez años de un aneurisma toraxo-abdominal y que se sintió mal durante el partido en que Argentina garantizó su clasificación a cuartos de final tras imponerse con un agónico gol en el tiempo suplementario.

El hincha llegó a ser conducido con vida hasta el hospital Santa Marcelina, próximo al estadio, pero terminó muriendo en la noche del martes víctima de una parada cardiorrespiratorio, según la asesoría de prensa del hospital.

Jairo Rueda de Oliveira Guimaraes, de 69 años, murió el sábado tras haber sido conducido a un hospital de Belo Horizonte después de que se sintiera mal cuando asistía al partido en que Brasil se impuso en los penaltis a Chile tras un empate en los tiempos reglamentario y suplementario.

Oliveira Guimaraes conmemoraba su aniversario ese mismo día y había recibido la entrada para el partido como un regalo de su hijo, quien lo acompañaba en el estadio.

El jubilado, que sufría de diabetes, fue atendido inicialmente en el puesto médico del estadio Mineirao y después en un hospital privado en el que murió igualmente de paro cardiorrespiratorio.