• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Martín Prado encontró un tesoro en Arizona

El venezolano está a la orden para asumir cualquier papel que el manager, Kirk Gibson, requiera para mejorar al equipo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La llegada a los Cascabeles de Arizona le dio a Martín Prado la estabilidad y comodidad que estaba buscando durante su aún corta carrera en grandes ligas.
Primero que nada, los desérticos le entregaron la tercera base como posición principal en la cual desempeñarse, luego de haber rotando por el infield y el jardín izquierdo en los últimos años con los Bravos de Atlanta.

“Aparte de estabilidad, representa un nivel más bajo de concentración, ya que cuando no sabes cuál posición vas a jugar tienes que abrir tu mente para cualquier tipo de situación y posibilidad. Cuando estás en una sola posición ya sabes en los días regulares qué es lo que tienes que hacer, ya sabes tu rutina, no la tienes que cambiar. Tratas de mantener ese ritmo”, dijo Prado, en el complejo primaveral de los Cascabeles, en Scottsdale, Arizona.

En segundo término, los ofidios le dieron un contrato de 40 millones de dólares, por cuatro temporadas. Ese acuerdo multianual era algo que estaba buscando el venezolano, como cualquier pelotero, desde hace varias campañas.

“Creo que el dinero está en la mesa y uno lo que trata de hacer es que esa confianza se vea reflejada en mi forma de jugar, en mi forma de ser en el clubhouse y que a lo largo de este contrato, no tanto demostrar por qué ellos me brindaron ese contrato, sino que todos mis compañeros vean qué fue lo que me llevó a mí a ese punto donde estoy ahora”, dijo Prado, quien tiene experiencia de siete años en las mayores.

Consistencia ofensiva. Con todos los beneficios que de entrada le brindaron los Cascabeles es lógico que el venezolano sienta una gran responsabilidad por honrar esa confianza y la mejorar forma de comenzar a hacer es manteniendo su estilo de juego y elevarlo al máximo.

Para lograr ese objetivo, Prado ya ha trabajado en algunos aspectos de su juego para causar ese impacto que la novena de Arizona espera que tenga y que les ayude a combatir en la difícil división Oeste de la Liga Nacional, en donde tendrán que batallar con los campeones mundiales, Gigantes de San Francisco, y los reforzados Dodgers de Los Ángeles, que botaron la casa por la ventaja durante el invierno.

“Ofensivamente quisiera ser un poco más constante. Trabajo en mi balance, en darle a la bola con fuerza hacia el otro lado, que es algo que me ha ayudado mucho a lo largo de mi carrera”, expresó Prado, a quien constantemente se le ve trabajando y conversando con el coach de bateo del equipo, Don Baylor, el mismo hombre que ayudó a Andrés Galarraga y a Carlos González a ganar sus respectivas coronas de bateo.

Pese al estatus con el que llega a los Cascabeles, el venezolano está listo y a la orden para asumir cualquier papel que el manager, Kirk Gibson, requiera ponerle para mejorar al equipo.

“La misión desde un principio ha sido ganar juegos y tener una campaña exitosa como grupo y si el precio de eso es tener un rol cambiante, en el que tenga que jugar otra posiciones, lo haré, porque es algo que ya he hecho en el pasado”, dijo Prado desprendiéndose de todo tipo de ínfulas.