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Mario Rondón no come cuento chino

Mario Rondón es uno de los tres delanteros que volará a Bolivia | FOTO ARCHIVO

Mario Rondón | FOTO ARCHIVO

El mirandino contó desde Shijiazhuang cómo el fenómeno de inversión del torneo asiático viene fomentado desde el gobierno, para aumentar la popularidad del fútbol en esas tierras

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De acuerdo con la última lista de Forbes de millonarios (2015), China tiene más de 250 personas con fortunas que superan el billón de dólares. La mayoría de este conglomerado de acaudalados empresarios hace su vida entre Pekín y Shanghái, con inversiones distribuidas en diversas actividades de la economía que van desde las ciencias y la tecnología, hasta el deporte.

Esta explosión, cimentada en un crecimiento sostenido del 10% del Producto Interno Bruto durante los últimos siete años, sufrió una contracción en la proyección para este 2016, donde se estima que crecerá cerca del 7%.

En ese contexto, el fútbol es uno de los mercados en crecimiento del gigante asiático. A pesar del retroceso proyectado, sus empresarios y el propio gobierno chino se ilusionan con una idea que puede parecer descabellada, para un país que ocupa el puesto 93 en el ranking FIFA.

Xi Jinping, presidente chino, desea que su país organice un Mundial de fútbol. "El gobierno acá hizo recientemente una encuesta. Encontraron que el 30% de la población tiene al fútbol como su primer deporte, pero para el gobierno esta cifra no es suficiente", contó Mario Rondón, jugador del Shijiazuhang Yonchang desde China, donde vive de primera mano el fenómeno de la explosión económica del balompié de la Súper Liga.

"Es por esto que el propio gobierno ha ayudado a algunos equipos para lograr fichajes importantes. Están buscando con esto, elevar el nivel del jugador chino, hacer una liga más fácil de promocionar con estas figuras, y además, hacerla más atractiva ante el mundo, para promocionarse y buscar subir en popularidad al fútbol entre la gente a más del 50%, para organizar el Mundial", explicó el mirandino, quien va a su segunda campaña en el torneo. 

Subir el nivel.  La Súper Liga Ping Ping vio así la llegada en el mercado de invierno de los colombianos Jackson Martínez y Freddy Guarín, del argentino Ezequiel Lavezzi (quien dejó el Paris Saint Germain para irse allá a ganar 20 millones de dólares anuales), los brasileños Jo, Ramires , Alex Teixeira (Jiangsu Suning pagó al Shakthar Donetsk ucraniano 56 millones de dólares por él, quien aún no debuta en la selección canarinha), el marfileño Gervinho y el nigeriano Obafemi Martins, entre los más destacados.

Los clubes del campeonato asiático se gastaron la bicoca de 250 millones de dólares, sólo en enero. "Acá hay mucha inversión", apuntó Rondón. "Es impresionante ver que sus centros de entrenamiento no tienen nada que envidiarle a cualquiera en Europa, los estadios están siempre llenos con 40 y 50 mil personas, y el torneo genera una atención importante", precisó.

Pero ¿el nivel es realmente bueno? "Se juega un fútbol muy rápido y físico. No es tan bueno como en Europa. Al jugador de acá aún le falta nivel técnico, pero la llegada de estos futbolistas ayudará a la evolución del juego", consideró el atacante, quien anotó seis goles y entregó ocho asistencias en 2015.

Para ayudar a ese proceso de mejora, llegaron técnicos como los brasileños Mano Meneses y el ex campeón mundial Luiz Felipe Scolari, el sueco Sven Goran-Erickason, así como también tuvo su estreno como DT el italiano Fabio Cannavaro.  

Ni perro ni picante. Rondón confesó que aunque le han ofrecido comer perro y gato en algún momento, él nunca lo aceptó. "Ni de broma", dijo entre risas.

"En este año que tengo aquí, la alimentación es una de las cosas que más me ha costado", contó.

"En esta región de China (Shijiazuhang) la comida es muy picante. Y a mí no me gusta comer así tan condimentado. Así que siempre termino pidiendo algo aparte que lo que come el resto del equipo. Pero del resto, estoy adaptado ya a la vida aquí", expuso.

"Ya el idioma no es una barrera", contó. "Me sé varias palabras en chino, suficientes para defenderme en la cancha y para compartir con  los compañeros. Luego, el técnico aquí habla inglés (el búlgaro Yasen Petrov), y se me hace muy fácil comunicarme con todos aquí", comentó.

Rondón aseguró que también tuvo que ajustarse el año pasado a lo que hacía su equipo en el campo. "Se jugaba con un 5-4-1, yo iba siempre por fuera, en la banda derecha. Por eso quizás bajó mi cuota goleadora, pero no me preocupo por eso", argumentó.

"Este año vamos a jugar con un 3-5-1-1, y yo voy a jugar donde me siento más cómodo, detrás del delantero", explicó. "A pesar de que mi equipo no hizo contrataciones grandes como otros, no vamos a dejar de pelear para buscar estar arriba", contó el venezolano, cuyo club finalizó séptimo el año pasado. "La idea es mejorar ese séptimo lugar, y que al final del año podamos estar peleando por ir a la Champions de Asia. Ojalá podamos estar ahí", remató.