• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Karembeu: “Ganar el Mundial sirvió para que Francia se uniera”

El jugador Karembeu fue el representante de FIFA en la gira del trofeo por Caracas | FOTO AFP

El jugador Karembeu fue el representante de FIFA en la gira del trofeo por Caracas | FOTO AFP

El volante fue parte del equipo que, junto a Zidane, Thuram y Deschamps, conquistó el trofeo en 1998

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

“Es increíble describirlo, no es fácil”, intenta contar Christian Karembeu sobre la tarde del 12 de julio de 1998, en la que levantó la Copa del Mundo. Su español es más que aceptable pero el problema no es el lenguaje, es encontrar cómo explicar lo que siente con palabras. Su sonrisa y sus ojos mirando hacia arriba dicen mucho más que su respuesta. “Era la primera vez, estábamos en casa”, intenta seguir el relato. “Para nosotros fue mágico, increíble, se puede usar todas las palabras para describir la emoción y, sobre todo, el sacrificio”.

El mediocampista, quien también ganó una Eurocopa y una Liga de Campeones, estuvo esta semana en Caracas en el Tour de la Copa del Mundo. “Uno sueña toda la vida con eso, pero no con ganarla, sueña con jugarla, con jugar en un club, en una Copa de Europa y estar ahí, ganando un Mundial contra Brasil, no es fácil. Fue una revolución para el país, que estuvo unido, fue increíble ver el sentimiento nacional”.


Unidad. A finales de los noventa, el triunfo de Francia tuvo un significado especial dentro de la sociedad de ese país. De aquel equipo nació un lema: “Black, Blanc, Beur”, que se traduce en negro, blanco y árabe, justamente la fórmula que llevó a aquel equipo al título.

En el once titular de la final formaron tres jugadores de color: Desailly, nacido en Ghana, Thuram, oriundo de Guadalupe y Karembeu, quien nació en Nueva Caledonia. También dos árabes: Djorkaeff y su gran estrella Zinedine Zidane, de ascendencia argelina. En el banco estaba un senegalés: Vieira; otro futbolista nacido en Guadalupe, Diomedé, y Lama, quien nació en Francia pero creció en Guyana Francesa.

Para Karembeu, el apellido y el origen de cada uno de ellos nunca importó nada. Tampoco la alcurnia de alguno de sus currículos, quienes ya eran figuras de equipos de alto vuelo como la Juventus, el Inter o el Real Madrid. “Teníamos humildad, éramos uno solo -afirmó el volante, quien parece tener siempre un motivo para sonreír- Esa es la clave para ganar el trofeo”.

La diversidad cultural le dio un valor distinto al triunfo de aquel equipo. “El deporte para mí siempre es un instrumento de integración, de desarrollo social, para cambiar valores y como una educación”, valoró Karembeu, quien ahora es embajador de FIFA.


Expectativas. Luego del triunfo de 1998, esa misma generación refrendó su pico alto en la Eurocopa de 2000. En Alemania 2006, Zidane estuvo cerca de volver a ganar la Copa del Mundo pero los penales le arrebataron esa posibilidad en la final contra Italia, sin embargo, hoy no aparece entre los favoritos para la cita de este año.

“Brasil en su país va a ser muy difícil de vencer”, vaticinó Karembeu. “En la Confederaciones vimos que la gente va a empujarlos a ganar, como nos pasó a nosotros en 1998”. De no ser el cuadro local, el campeón mundial cree que los otros países suramericanos tienen una ventaja.