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Darío Figueroa dejó abierta la final con su tanto sobre la hora

Darío Figueroa dejó abierta la final con su tanto sobre la hora

En un partido parejo, Anzoátegui sacó ventaja para la vuelta con el gol de Rolando Escobar. Por Zamora empató Darío Figueroa sobre el final

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El gesto de Darío Figueroa al anotar el tanto con el que le dio el empate a Zamora habló por sí solo de lo complicado que fue el duelo de anoche en el estadio Agustín Tovar, de Barinas.

Fue un grito corto, pero sentido. Acompañado con un gesto con sus dos puños, con rabia, como quien trata de empujar a su equipo en medio de una hecatombe, que hasta ese momento propiciaba el gol de Rolando Escobar cinco minutos más atrás.

Figueroa se convirtió, de nuevo, en la figura de Noel Sanvicente. Chita tiró del a rgent i no pa ra t rata r de destrancar una partida que táct ica mente estaba muy igualada, en la que Anzoátegui dominó en la primera mitad, con una impecable maraña defensiva coordinada por Javier López y Giacomo Di Giorgi en el centro de la defensa, y por Luis Sierra y Evelio Hernández en la mitad de la cancha.

Entre los cuatro, anularon a los locales, que apelaban a sus bríos y al ímpetu renovado que daba el ser el campeón del Clausura para imponerse durante esa primera mitad.

Sin embargo, Sanvicente leyó bien el inteligente planteamiento de Juvencio Betancourt; y ripostó. Adelantó a Luis Vargas y a Arles Flores, y estos comenzaron a surtir de balones a un muy escurridizo Inmer González, a Pedro Ramírez, y al ayer impreciso Gabriel Torres.

No obstante, para Chita esto no era suficiente. Decidiò jugársela con un viejo conocido, y este no le falló. Figueroa le dio otro tenor al ataque de Zamora y lo hizo más punzante e incisivo; no obstante, las deficiencias defensivas del local se evidenciaron en la jugada en la que "La Cobra" Escobar anota un gol que vale mucho, hasta un título, en una final a doble partido.

Escobar remató entre siete defensores zamoranos, los cuatro zagueros, dos volantes defensivos y el arquero, con tranquilidad total. De primera. Y sin marca. El panameño picaba, hacía valer su chapa como uno de los mejores importados del torneo, y ponía a soñar a la visita.

Pero sobre el final, Figueroa se fabrica un penal aprovechándose de una inocentada del lateral Jhony Mirabal, para equilibrar la balanza, y devolverle la alegría a Chita y su gente. Al final, el empate favorece al Anzoátegui por la diana de visitante, pero deja abierta una final que se decidirá en siete días, en Puerto La Cruz.