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Guillén cavó su tumba

Ozzie Guillén, ex manager de los Marlins de Miami/Henry Delgado

Ozzie Guillén, ex manager de los Marlins de Miami/Henry Delgado

El piloto venezolano nunca tuvo control sobre los Marlins, que no cumplieron con las expectativas en 2012

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No por ruidosa la noticia del despido de Oswaldo Guillén de su cargo con los Marlins, fue inesperada. Para fanáticos y analistas del beisbol de las grandes ligas la decisión se veía venir y el mismo manager lo había avisado antes del final de la campaña al decir que estaba contento por haber alquilado una casa en Miami en lugar de comprar un inmueble.

“Con el trabajo que hice este año, ¿creen que merezco volver?”, comentó Guillén el último día de la temporada. “Por supuesto que no. Pero no soy el único... comencemos por la cima. La oficina central falló, Ozzie falló, los coaches fallaron, los jugadores fallaron, todos fracasamos”, expresó el polémico ex campocorto.

Existe un consenso en que Guillén cavó su propia tumba como estratega de los Marlins, no sólo por los comentarios que le granjearon la enemistad de la poderosa comunidad cubana de La Florida, sino porque nunca logró la unidad del equipo ni el apoyo masivo de la fanaticada de Miami, que nunca llenó el nuevo y costoso estadio, ubicado en la Pequeña Habana.

Con un presupuesto envidiable, los Marlins firmaron a Heath Bell, Mark Buehrle y José Reyes, aunque no consiguieron al pretendido Albert Pujols.

De inmediato se generó un problema con Reyes, que vino a ocupar, sin aviso, el lugar en el terreno del estelar campocorto Hanley Ramírez, que fue a dar a la tercera base.

Nunca hubo sintonía entre Ozzie y Ramírez. Para colmo, Bell (canjeado la semana pasada) a Arizona fue un fracaso como taponero, y los Marlins se vieron aquejados por la poca productividad de la alineación, especialmente en situaciones cruciales.

Otro indicio sobre la falta de control de Guillén sobre el equipo fue señalado por Jim Bowden, ex gerente de los Rojos de Cincinnati y de los Nacionales de Washington y analista para ESPN.com. “Recuerdo cuando el gerente general, Larry Beinfest, fue a la oficina de Ozzie para decirle que había cambiado a Omar Infante y Aníbal Sánchez por Jacob Turner, Rob Brantly y Brian Flynn, y Ozzie dijo: ‘¿Quién jugará en segunda esta noche?’. ‘Bonifacio’, contestó Beinfest”.

Para Bowden, “si un manager ignora completamente que se fragua un cambio grande como ese, revela cuán desconectado estaba en Miami”.

Como esa hubo otras demostraciones de que el desenlace en la relación Marlins-Guillén no sería feliz, como efectivamente ocurrió.

El conjunto terminó último en su división y el manager venezolano fue despedido tres años antes de que finalizara su contrato.

“Enfrentémoslo, no fue positivo para el conjunto, no fue positivo para Ozzie”, dijo el presidente de operaciones deportivas de los Marlins, Larry Beinfest, después de que la noticia corriera como pólvora. “Fue una decepción, no hay duda de eso'”.

Guillén regresaba el martes de unas vacaciones en España y Beinfest le informó sobre su cese en una breve conversación por teléfono.

El próximo manager de los Marlins será el quinto para el dueño del equipo, Jeffrey Loria, desde comienzos de 2010. Dos de los pilotos despedidos por él disputaron los playoffs este año (Jim Leyland, con los Tigres de Detroit, y Fredi González, con los Bravos de Atlanta).

Atrás quedó la magia que una vez llevó el dirigente venezolano a Chicago, cuando en 2005 guió a los Medias Blancas a su primer título de Serie Mundial desde 1917. Guillén, apenas en su segundo año como estratega en las mayores, se convirtió en el primer y el único piloto latinoamericano con ese trofeo en su vitrina personal. Pero en sus siguientes seis años en la Ciudad de los Vientos no pudo replicar ese éxito, antes de irse a Florida.

 Lo dijo en Twitter

Luego de conocer la noticia del despedido, Oswaldo Guillén escribió varios mensajes a sus seguidores en su cuenta oficial de Twitter.

“Gracias a mi familia y a mis grandes amigos por el gran apoyo. A mis hijos, mi esposa y mis panas por su apoyo”.

“A los fanáticos que me apoyan y los que están felices también. Mi gran respeto y cariño a todos”.

“En la vida hay cosas peores y he vivido malos momentos en mi vida. Este es otro más que lo supero con el apoyo de los míos”.

“Vendrán cosas mejores o peores pero vendrán. Gracias de nuevo por su apoyo en este momento malo, pero no el peor”.

“Estoy tranquilo con los míos, con mi cabeza en alto bien alto”.

“Lo que voy a extrañar más son los niños de mis peloteros”.

Los Datos

Oswaldo Guillén y la versión de 2012 de los Marlins, no pudieron ganar 70 partidos en la temporada (69-93) por primera vez desde 1999, cuando el equipo terminó con balance de 64-98.

Oswaldo Guillén terminó con el menor porcentaje de victorias entre los managers que han dirigido a los Marlins al menos 100 juegos (.426, 69-93).