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El silencioso Hernández se prepara para su gran función

Evelio Hernández con la Vinotinto | AFP

Evelio Hernández con la Vinotinto | AFP

El volante del Anzoátegui es una de las grandes novedades que prepara César Farías para recibir a Ecuador

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Asegurar que Evelio Hernández se ganó el puesto en la Vinotinto a la calladita podría ser caer en un lugar común, sin embargo, en el silencioso volante sanfelipeño la aseveración cobra otro matiz. A sus 28 años de edad, el jugador del Anzoátegui disfrutará el martes de su primera función estelar con la camiseta vinotinto, la misma que ha vestido en más de una decena de amistosos de segunda fila, en los que audicionó una y otra vez para el papel que le entregará César Farías para enfrentar a Ecuador, en la décima fecha de la eliminatoria mundialista, el próximo martes.

Formado como un volante de creación, Hernández ha aprovechado una serie de situaciones para llegar al lugar en el que ahora está. Primero fue la lesión de Giácomo Di Giorgi, que lo obligó a retrasarse unos metros en el en Anzoátegui. Luego le siguió Tomás Rincón y Luisma Seijas fue suspendido, por lo que el seleccionador decidió que Evelio tomaría ese puesto. Sabiendo que no es la primera elección, el volante quiere ahora aprovechar este partido para subir posiciones en la escala de confianza del DT.

“Estoy asumiendo esto con responsabilidad, es un reto que a cualquiera le gustaría asumir”, explicó Hernández, quien a pesar de la sonrisa nunca deja su libreto, parco con las palabras. Cuentan sus amigos que ganarse su confianza es difícil pero que una vez superada esa alcabala, su amistad es incondicional. “Tiene uno de los pases más precisos del país”, cuenta Alan Liebeskind, padrino de su hija Camila, de tres años. “Farías lo que me ha pedido es que me suelte con la pelota, que la busque”, dijo Evelio, quien espera una segunda niña para febrero.

Consejo y adaptación. Luego de esa indicación del técnico, no es extraño que a Hernández la adaptación se le haga fácil. “Lo veo de la misma manera, sólo que hago lo mismo pero un poco más atrás. Trato de verlo así. Más adelante te marca un cinco (volante defensivo) que sabe defender mejor y aquí te marca un 10 (volante ofensivo) o un delantero, que no defiende tanto”, destacó como si el cambio no fuera gran cosa, como el que pasa a servir jugos en un vaso más corto o el que cambia un carro verde por uno azul.

Consumidor empedernido de dulces y chocolates, su pierna derecha ya sirvió una asistencia con la Vinotinto, en febrero de 2011, cuando colgó la pelota que Salomón Rondón convirtió en el 2-2 contra Costa Rica, justamente ejerciendo como volante de primera línea. “Jugando ahí sueles recibir la pelota con el arco de frente y no de espaldas, como pasaría si juegas más adelante. Eso es una ventaja”, opinó Gianfranco Di Julio, amigo de Hernández, y quien juega en ese puesto en el Atlético Venezuela.

De su ex compañero en Petare, Di Julio recuerda la capacidad física de Hernández, quien solía ser de los mejores en cada pretemporada. Magnalis Tavares, encargada de prensa del cuadro parroquial, tiene una explicación para eso: “Era de los primeros que llegaba a entrenar y siempre era el último que salía”. Liebeskind, quien tuvo la tarea de cocinarle más de un almuerzo en medio de esas pretemporadas, apunta que puede comer hasta tres platos en un almuerzo. “Sushi, pizza, cualquier cosa le gusta”.
Fuera del campo Hernández suele ser reservado. Sin ostentar ningún tipo de lujo, él se empeña también en disimular también cualquier triunfalismo con respecto a su alineación del martes. “Me he sentido cómodo entrenando ahí, pero ya veremos lo que pasa el martes”, dijo, como quien no termina de creérselo este volante.

Dueño de una derecha educada pero “con dos pies zurdos” para bailar, como asegura Liebeskind, quien guarda su amistad con Hernández, el hijo menor de una familia que suele compartir mucho tiempo en casa de Evelio. “Es de los que siempre tiene gente en su casa”, cuenta el portero del Lara, uno de los que cree que el silencioso volante del Anzoátegui puede dar mucho de qué hablar el martes, cuando tenga su función más importante, ante Ecuador.

Comelón y reservado

Evelio es un consumidor empedernido de dulces y chocolates, su pierna derecha ya sirvió una asistencia con la Vinotinto, en febrero de 2011, cuando colgó la pelota que Salomón Rondón convirtió en el 2-2 contra Costa Rica, justamente ejerciendo como volante de primera línea. De su ex compañero en Petare, Di Julio recuerda la capacidad física de Hernández, quien solía ser de los mejores en cada pretemporada. Liebeskind, quien tuvo la tarea de cocinarle más de un almuerzo en medio de esas pretemporadas, apunta que puede comer hasta tres platos en un almuerzo. “Sushi, pizza, cualquier cosa le gusta”. Pero, fuera del campo Hernández suele ser reservado.