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Dany Cure saltó de la grada al campo

Cure, derecha, nunca ha vestido la camisa de Venezuela, en ninguna de sus categorías |  FOTO Williams Marrero

Cure, derecha, nunca ha vestido la camisa de Venezuela, en ninguna de sus categorías | FOTO Williams Marrero

El zuliano quería ser pelotero hasta que una tarde fue a ver a la Vinotinto de Richard Páez

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Dany Cure soñaba con ser primera base de algún equipo de las grandes ligas. Era zurdo, tenía velocidad y algo de fuerza, por lo que recuerda haberse robado varias bases y haber soltado algunos buenos batazos cuando era alineado como sexto bate. “Mi familia siempre me inculcó que hay que luchar hasta conseguir las cosas así que sí, quizás hubiera llegado lejos”, explicó el zuliano, quien una tarde decidió dejar el guante y comenzar a jugar fútbol.

El delantero es el menor de diez hermanos y fue junto a uno de ellos que se enamoró del fútbol. Un día, la selección de Richard Páez fue a su pueblo, Machiques, a jugar un partido de fogueo contra el local Deportivo Perijá. “Estaban (Cristian) Cásseres, (José Manuel) Rey, (Miguel) Mea Vitali, (Ricardo David) Páez, ‘Turbo’ (González) y (Ruberth) Morán, todos ellos”, recordó el atacante, que en ese momento decidió colgar para siempre el guante y lanzarse al campo de fútbol. “Como comencé tarde, casi a los 13 años de edad, no tuve escuela, me faltaron principios”, explicó.


El inicio. Pese a eso, Cure recuerda haber tenido un gran estreno. “Como era rápido siempre fui delantero –afirmó-, siempre quedaba goleador en las categorías en las que jugué”. Siendo zurdo, rápido y goleador, no tardó mucho tiempo en levantar interés. Así lo vio José Nabollán, colaborador de Nino Valencia, quien lo llevó a las categorías menores del Zulia. Para poder tener minutos tuvo que ir a Real Bolívar, un equipo de la costa oriental del lago de Maracaibo, en el que Cure se destapó como goleador.

Su buen registro goleador ayudaba al equipo a pelear en puestos de ascenso a primera división. La historia parecía encajar sus piezas hasta que la clavícula de Cure se rompió. El club le informó que no podía pagarle la operación y el delantero tuvo que regresar a su casa. “Esos problemas económicos hicieron que muchos compañeros dejaran el conjunto, el fútbol. Yo lo que tenía era rabia de no poder jugar pero mi familia me ayudó a operarme –afirmó- Eso me marcó”.


Consagración. Aquella lesión fue el combustible. Regresó convencido de que quería hacerse un hueco en este deporte y a los meses recibió la llamada de Llaneros para jugar primera división. Cuatro goles en su primer año y tres más en el segundo le pusieron en el panorama. “De afuera todo parece color de rosas pero no es así, yo tuve muchos tropiezos”, dijo.

El siguiente escalón fue Caracas, la Copa Libertadores en la que anotó un gol, el título de la Copa Venezuela hasta llegar a la selección como uno de los convocados por Manuel Plasencia para enfrentar a Honduras. “Es una alegría, es la recompensa después de tanto sacrificio”, respondió.

Después de desatender a su padre, trabajador de un canal de televisión, cuando éste le exigía un título académico, Dany puede ahora regresar a casa con un trofeo: la primera camiseta de la selección con su apellido. “Esa también la puede enmarcar”, exclamó entre carcajadas. Su risa es la de alguien que siente que cumplió un objetivo. Una meta que comenzó aquella tarde viendo a la selección de Páez en Machiques. Casi 10 años después, su puesto ya no está en la grada si no adentro del campo.


Largo seguimiento
El entrenador interino de la Vinotinto, Manuel Plasencia, explicó los motivos que llevaron a incluir a Cure como una de las novedades de su convocatoria.

“Lo vengo siguiendo desde el Real Bolívar, ahí destacó muchísimo”, explicó el estratega, que en ese momento dirigía al Deportivo Petare. “Luego fue a Llaneros y yo lo quise traer al Petare, no se pudo pero lo vengo siguiendo”, explicó el director técnico.

Sobre sus características, Plasencia afirmó que es un delantero “explosivo, rápido, que maneja los conceptos del fútbol moderno que es ser intenso y explosivo”. A eso le suma otras cualidades: “Tiene buen cambio de ritmo. No tiene mucho gol pero sí muy buen pase a gol”.