• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Resurrección en julio

Martínez está en su mejor momento de 2013 | FOTO AFP

Martínez está en su mejor momento de 2013 | FOTO AFP

Víctor Martínez apeló a la paciencia y perseverancia para renacer ofensivamente este mes con los Tigres de Detroit

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Cuando Víctor Martínez llegó al mes de julio con promedio ofensivo de .232, el coach de bateo de los Tigres de Detroit, Lloyd McClendon, le declaró a ESPN que el venezolano no había tenido suerte en el inicio de campaña, ya que sus conexiones eran contundentes. "Le llamo la 'suerte del buitre'. Debemos conseguirle uno de esos muñequitos para que lo ponga en su casillero, como lo hicieron en la película Major League”, dijo McClendon en aquella oportunidad.

Sin embargo, el bateador designado de los bengalíes nunca dejó de trabajar. Teniendo a la paciencia y selectividad como sus aliadas, Martínez ha podido renacer ofensivamente y llegar al partido de ayer contra los Rangers de Texas con una racha de 13 encuentros con al menos un imparable conectado, cadena en la que exhibe .440 de average. En 11 choques en julio (45 turnos) su promedio es de .444 con porcentaje de embasado de .490, slugging de .622, siete carreras remolcadas, un jonrón y cinco dobles.

Los batazos del venezolano ya comenzaron a caer por todo el campo, volviendo a ser el toletero de líneas y contacto por el cual los Tigres apostaron. No en vano amaneció ayer con la séptima mejor tasa de contacto de la Liga Americana (89.7%) y la decimosexta de las grandes ligas. Su BABIP (promedio de pelotas que caen de hit) ya está en .274, cada vez más cerca del .312 que muestra de por vida en la gran carpa. Con el pasar de los partidos, la suerte está empezando a jugar a su favor.

“La diferencia es que ahora Víctor no está enfocado en batear con fuerza, sino con inteligencia”, dijo el manager Jim Leyland a MLB.com. “Ya no trata de halar con fuerza la pelota, sino hacer que caiga de hit en cualquier parte del terreno. Él encontró el ritmo de siempre de siempre, y eso se ve en sus números”, agregó.

Martínez también ha sabido controlar su ansiedad. Su tasa de boletos es de 8.2%, superando, por el momento, la que dejó en 2011 (7.7%) -antes de lesionarse la rodilla-,  y en 2010 (7.4%), cuando vistió la indumentaria de los Medias Rojas de Boston. Hasta ayer había negociado 31 pasaportes, quedando a 15 de los que tomó hace dos temporadas en 540 turnos.

“Víctor ahora es más selectivo y paciente”, continuó Leyland. “Ahora hace swing a pitcheos que están en la zona de strike. Lo importante es que esto no sea un buen momento y pueda seguir ayudándonos con su bate”.

McClendon, por su parte, siempre confió en que el venezolano despertaría. El barco tenía que volver a tomar el rumbo. “Cuando pasas un año sin jugar por una lesión no es fácil regresar. Es un proceso lento poder retomar tus mejores condiciones. Estoy muy orgulloso de él porque sé que le ha costado regresar al punto que está ahora. Es muy agradable ver cómo se ha superado. Ha sido muy constante y eso tiene que tener una recompensa”, expresó McClendon, fiel creyente de que la suerte se reconciliaría con el nativo tarde o temprano.

“Él sabe que es un buen bateador y eso lo ayudó a salir adelante. Vivió momentos frustrantes, pero ya todo volvió a la normalidad”, finalizó.

Víctor Martínez llegó al partido de ayer contra los Rangers con una racha de 13 partidos con al menos un imparable conectado, cadena en la que exhibe .440 de average. En 11 partidos en julio (45 turnos) su promedio es de .444 con siete remolcadas, un jonrón y cinco dobles.