• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Comer bueno y barato: una misión imposible en la Copa FIFA Confederaciones

Según un antiguo papiro egipcio, se debe contabilizar las veces que una mujer vomita ante la mezcla de cerveza y dátiles. Si durante cierto tiempo volvía a vomitar esto indicaba que estaba embarazada | El Tiempo / Colombia / GDA

A pesar de los precios astronómicos, en su regreso al fútbol brasileño, la cerveza se vendía como pan caliente | El Tiempo / Colombia / GDA

La oferta es pobre y sumamente cara

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

A los estadios de la Copa FIFA Confederaciones está prohibido entrar con alimentos y entre un perro caliente, una gaseosa y algún dulce se van fácil unos 12 dólares. ¿Quiere una cerveza nacional? 4,5 dólares, ¿importada? 6 dólares... Y un café, que en la calle puede costar 50 centavos, en el estadio vale 2,5, constató un periodista en el estadio Maracaná de Rio.

Una botella de agua vale 3 dólares, casi el triple de su valor normal, lo mismo que la gaseosa. Una bolsita de maní o papas fritas son 3,5 dólares y un sándwich son 6,5 dólares. Aunque este tipo de precios que dejan boquiabiertos a cualquiera parece ser sin embargo el patrón en este tipo de evento deportivo.

En los Juegos Olímpicos de Londres-2012, una cerveza costaba por ejemplo 4 libras (unos 6,1 dólares). En Rio, poco antes del primer partido entre México e Italia por el Grupo A de la Confederaciones, los miles de espectadores comenzaban a llenar los locales de comida alrededor del 'templo del fútbol'. Algunos por la cerveza, obviamente más económica afuera (unos 2 dólares), otros porque querían "almorzar comida de verdad" antes del partido en los restaurantes que venden por kilo.

"Queríamos comer carne, arroz, frijoles. Allá adentro es puro sándwich y eso", dice Leandro Pimentel, un brasileño de 32 años que viste la camiseta de la 'azzurra'. El restaurante, que no tiene nombre, sólo dice "self service, comida a kilo"- está lleno y la chica responsable de colocar en una papeleta el precio que aparece en la balanza, frenética, sólo responde con un "ujum" cuando se le pregunta si había mucho movimiento el domingo. La respuesta estaba a la vista, sobre todo porque es uno de los pocos lugares en la zona que ofrece almuerzos.

En el "Bar de los deportes", por ejemplo, justo al frente del Maracaná, el menú es una milanesa enchumbada de aceite con papas fritas, arroz y frijoles. ¿Una ensalada? Ni en sueños. A modo de comparación, en la sala de prensa se ofrecía un bufé con comida caliente que vale 15 dólares, sin bebida incluida. En el kilo se come por 6.

Ni la FIFA ni el Comité Organizador Local (COL) del Mundial aclararon quien fija los precios. La comida y bebida que se venden en los estadios son de patrocinadores del Mundial. Una de las marcas es la cervecería americana Budweiser, que consiguió gracias al apoyo de la FIFA desafiar la ley brasileña que prohíbe el consumo de alcohol en los estadios deportivos. Después de mucha polémica, el Congreso autorizó la venta cerveza en los estadios durante la Copa Confederaciones, el ensayo general de la Copa del Mundo que comenzó el sábado, y durante el Mundial.

Y también de whisky y otras bebidas alcohólicas en los sectores VIP de los recintos deportivos. No se aceptan dólares, sólo reales. A pesar de los precios astronómicos, en su regreso al fútbol brasileño, la cerveza se vendía como pan caliente. "Es parte del paquete, uno paga para estar aquí y la cerveza hay que pagarla", responde resignado Freddy Luiz, de 31 años, disfrutando en cada sorbo su vaso de cerveza.