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Carlos Lavado, una vida sobre dos ruedas

Lavado es reconocido aún en el mundo del motociclismo |  FOTO AVS Photo Report / Archivo

Lavado es reconocido aún en el mundo del motociclismo | FOTO AVS Photo Report / Archivo

El doble campeón mundial de 250 cc funge como manager del maracayero Gabriel Ramos en Moto3

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Carlos Lavado camina por los boxes del Autódromo Termas de Río Hondo, en Argentina, y no necesita presentación. Lo saludan personas de todos lados; muchas que recuerdan sus carreras, otras que lo hacen por referencias que han escuchado.

La bandera de Venezuela en su traje lo delata, también su bigote, que se mantiene en su rostro desde que se impuso en el viejo autódromo de Buenos Aires en 1982, último año de la categoría 350 cc.

“La gente todavía me recuerda”, dice antes de soltar una carcajada. “Venir a Argentina es muy emocionante. Recuerdo los campeonatos que corrí aquí, siento a la gente. También me como mi carnita, que me gusta mucho, y saludo a los ‘che querido’”.

El caraqueño, doble campeón mundial de motociclismo en 250 cc, no se ha podido alejar del deporte de las dos ruedas. Ya no al mando del manillar de su Yamaha, ahora con otra tarea.

El tiempo lo ha convertido en una enciclopedia y sus conocimientos están al alcance de Gabriel Ramos, piloto maracayero de 19 años de edad que participa por primera vez en el campeonato mundial de motociclismo, en la categoría de Moto3.

“Enseñar no es nada fácil. La gente cree que todo es color de rosa. Hay que tener mucho trabajo psicológico. Con Gabriel tengo muchos años, lo conozco como si fuera un familiar, pero cada piloto maneja a su manera y muchos quieren hacer más de lo que pueden”, explica.

En medio de la conversación, se hace inevitable la comparación de sus tiempos sobre los prototipos a la época actual, con la ineludible influencia de la tecnología.

“Si hubiéramos tenido esta tecnología sería otro cantar”, afirma. “No teníamos telemetría. Ahora tienen cambios de velocidades automáticos, no tienes que desacelerar para mudar y se usa un solo tipo de neumático”.

A su juicio, en el pasado el piloto tenía mayor influencia, un tema que se debate de generación en generación. “También era más importante la labor del mecánico. Los datos se los tenías que dar y él tenía que satisfacer tus peticiones. Ahora todo te lo resuelve la computadora”.

Gracioso, ocurrente, oportuno, son destrezas que también maneja fuera de las pistas, lo que lo hace ser reconocido también por su personalidad y no sólo por su pasado en las motocicletas.

Por ejemplo en 2013, en Montmeló, Barcelona, recibió un homenaje en ocasión a los 20 años de su campeonato mundial de 1983, la primera de sus coronas.

“Las motos son mi droga. Veo todas las carreras, incluso las de Fórmula 1. Las sigo todas en vivo, no tiene gracia verlas días después”.

Peligro rodante. El motociclismo es considerado una de las actividades de más alto riesgo, que lo coloca en la frontera de los deportes extremos.

La determinación de un piloto en una situación peligrosa los convierte en estrellas, es la centésima que hace la diferencia entre los mortales y los fuera de serie, como por ejemplo el italiano Valentino Rossi o el español Marc Márquez.

Lavado, desde su esquina, asegura que el piloto no sale con miedo a la pista, al menos ese no era su caso.

“Eso no está en la mente. Sabes que tienes riesgos, pero no piensas en eso. En la mente están las curvas, las rectas y tu moto”.

Arriesgado o no, su vida la ha transitado en dos ruedas, con la recompensa de que su nombre, junto con el de Johnny Cecotto, son el sinónimo de Venezuela en los trazados del motociclismo mundial.


¿Un sueño? GP en Venezuela
El campeonato mundial de motociclismo volvió a  Argentina después de 14 años y esto le revivió un viejo sueño a Lavado.

“En una entrevista me preguntaron por el proyecto de un autódromo que una vez nombró Hugo Chávez. El proyecto siempre está abierto y vamos a ver cuándo se podrá realizar. Eso le dará un auge importante al país”.

Termas de Río Hondo, una pequeña ciudad de 32.000 habitantes al norte de Argentina, en la provincia de Santiago del Estero, ha crecido económicamente luego del estreno del circuito en 2007 y de la regeneración del diseñador italiano Jarno Zaffelli en 2013 para albergar una parada del campeonato mundial.

“Sería una gran inversión. Ayuda al turismo, a la proyección de una ciudad. Sería grandioso para Venezuela y también para Suramérica”, opina.

La pista, que se construiría en los espacios del Parque Francisco de Miranda y el aeropuerto de La Carlota, en Caracas, tan sólo quedó como un proyecto ambicioso, pero no avanzó más de ahí.