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Arango fue héroe y villano en la derrota del Gladbach

El Borussia Mönchengladbach celebra un tanto / AFP

El Borussia Mönchengladbach celebra un tanto / AFP

El venezolano sirvió el segundo gol de los suyos pero perdió la bola que terminó en el cuarto tanto rival

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Para poder volver a desfilar entre los mejores clubes de Europa, el Borussia Moenchengladbach sorprendió el año pasado a toda Alemania con un fútbol eficaz, del que hoy en día apenas quedan unas ráfagas. Sin Marco Reus, el líder goleador del curso pasado, al cuadro de Westfalia se le ha hecho imposible retomar ese nivel y partidos como el de ayer, ante un Fenerbahce remozado que terminó siendo muy superior al cuarto mejor equipo de la última Bundesliga (2-4).

Aún pese a tener el apoyo de 46.000 fanáticos, el Gladbach nunca encontró la forma de dominar el partido, ni siquiera después que Luuk de Jong abriera el marcador al conectar de cabeza un centro del lateral Nordtveit.

Con el portugués Raúl Meireles y el turco Erkin moviendo al equipo desde la primera línea de volantes, el cuadro otomano logró emparejar la pizarra con un tiro libre que el brasilero Cristian Baroni colocó por encima de la barrera primero y en el fondo de la malla después.

El venezolano Juan Arango, el mejor argumento ofensivo de los que le queda al Gladbach, intentó responder con un par de cobros que pasaron cerca del arco de los de Estambul.

Pero mientras el zurdo aún ajustaba la mira, fue Meireles el que desniveló el marcador al aprovechar una pelota al borde del área que convirtió en un disparo que atravesó todas las piernas que estaban en el área y se metió en la red del segundo poste.

Descompensado, el cuadro alemán tampoco pudo evitar la tercera conquista turca, con la firma del holandés Dirk Kuyt.

Fue entonces cuando Arango, en un arranque de autoridad, tomó la pelota y corrió por la banda izquierda hasta centrar una bola a la que Igor de Camargo sólo tuvo que empujar desde el segundo palo.

El reloj en contra y el apuro por rescatar aunque sea un punto de su casa obligaron al venezolano a multiplicarse y en una jugada en la que cumplía el papel de ese volante que saca la bola desde su propia defensa, intentó un regate que salió mal y que terminó con Cristian rematando su segundo tanto y certificando la derrota del Gladbach, que quedó en una situación comprometida dentro de la Europa League con apenas un punto de seis.