• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Anzoátegui acaricia el título tras vencer a Mineros

Los orientales celebran el triunfo conseguido con mucho esfuerzo / AVS

Los orientales celebran el triunfo conseguido con mucho esfuerzo / AVS

El cuadro portocruzano quedó a una victoria de conquistar la corona. Podría hacerlo el domingo si vence en casa al Esppor

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Anzoátegui le puso anoche una mano al trofeo del Apertura. El candidato que le faltaba por vencer, Mineros, fue doblegado por la aplanadora oriental, un equipo que ya no tiene la potencia de hace dos meses pero que en cinco minutos de lucidez es capaz de sentenciar cualquier duelo.

Ayer necesitó algo menos de eso y en tres vueltas al secundero enterró a un Mineros impetuoso pero sin tino (0-2).

Acusando el desgaste de jugar sin interrupción desde hace ocho semanas, el conjunto de Daniel Farías ya no es el que goleó a Portuguesa 5-1 a principios de año. Este se administra más, pero sigue manteniendo ese puño de plomo y cuando se decide, abre huecos en cualquier defensa. Anoche lo sufrió Mineros, que no se esperaba el remate que se sacó Rolando Escobar ante un balón que sus compañeros acababan de robar. El panameño, desde unos treinta metros, sorprendió al meta Guzmán con un remate potente que bajó a gran velocidad entre la espalda del golero y el fondo de la red.

Tres minutos después, el golpe lo repitió Gelmin Rivas, al aprovechar el rebote que dejó Guzmán tras otro rechace de Escobar. Mineros, que no había sido menos que su rival hasta ese momento, se encontró con dos goles por debajo en el marcador.

Con la ventaja, esta versión del Anzoátegui prefiere aflojar el colmillo y arropar a Leo Morales. El meta oriental tampoco grandes sobresaltos. Ante un violento remate de media distancia dejó un rebote que Giancarlo Maldonado convirtió en gol pero que el juez de línea decapitó por un fuera de juego que el delantero protestó airadamente. Minutos más tarde, el campo se terminó de inclinar a favor de los orientales cuando el árbitro José Argote expulsó al central minerista, el chileno Adrián Vergara, por intercambiar palabras con el entrenador rival Farías.

Entre el resultado y la expulsión, la séptima que sufre un rival del conjunto oriental, le permitió al cuadro portocruzano reservar algunas piezas para el partido del miércoles en el que buscarán el título de la Copa Venezuela en casa de Estudiantes. El domingo podría dar su segunda vuelta olímpica ya que le bastará con vencer al Real Esppor en el José Antonio Anzoátegui, el parque en el que llevan 21 partidos sin perder en una racha en la que han vencido a 19 de esos rivales.

Si falla, aún le quedará una bala en la recámara pues ganando a Trujillanos en Valera también celebraría el título.

Aristeguieta frenó la alegría. La única razón por la que Anzoátegui no es campeón aún es Fernando Aristeguieta. Dos goles suyos ayer permitieron al Caracas vencer a Yaracuyanos en su casa (0-2) y mantener con un hilo de vida a su equipo que para poder ser campeón debe ganar sus dos encuentros y esperar que el Anzoátegui no vuelva a ganar.

El delantero pelirrojo que desde que llegó al primer equipo ha tenido que ganarse el puesto cada semestre, revalidó sus credenciales ayer al llegar a seis goles en tres semanas.

Tras un primer tiempo sin muchos sobresaltos, el delantero apareció para definir, primero una jugada colectiva que terminó en un desborde de Ángelo Peña desde la derecha y luego en un centro de Rohel Briceño. La primera la metió un giro y la segunda con un cabezazo como marca el libro, fuerte y abajo.

Calculadora

Con su victoria en Cachamay, el panorama para certificar su corona matemáticamente queda mucho más claro para el Anzoátegui. Ganando uno de los dos partidos que le quedan (en casa ante Real Esppor y de visita contra Trujillanos) le bastará. Pero empatando los dos también debería bastarle, ya que Caracas debería ganar sus dos fechas y mejorar en cinco goles su relación de goles. Si el cuadro oriental pierde sus dos partidos, deberá esperar que Caracas no gane los dos.