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“El Ángel de Madrid” dice adiós en Nueva York

Raúl González (izquierda) junto al pelotero Wilmer Flores | Foto Cortesía René Rincón

Raúl González (izquierda) junto al pelotero Wilmer Flores | Foto Cortesía René Rincón

Raúl González Blanco cerrará una exitosa carrera de 21 años con el Cosmos cuando terminen los playoffs de la NASL 

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La carrera del futbolista español Raúl González Blanco llega a su fin luego de 21 años de éxitos. Después de vestir las camisas del Real Madrid, Schalke 04, Al-Sadd Sports y NY Cosmos, el madrileño de 38 años de edad, se retirará al finalizar el playoff de la NASL con el conjunto de Nueva York.

En Long Island, Nueva York, en la sede del club NY Cosmos, Raúl conversó sobre los  momentos trascendentales en su carrera, y demostró que entre sus grandes virtudes, también deben incluirse la humildad, sencillez y simpatía.

—Te iniciaste en las inferiores del Atlético de Madrid y toda tu familia era seguidora del equipo colchonero ¿Cuál fue la reacción de ellos cuando te tocó irte al Real Madrid?
— Lo asumimos con normalidad, en ese momento todavía seguíamos apoyando al Atlético porque nadie podía imaginar en mi familia que yo pudiese jugar en el primer equipo. La reacción fue buena porque para mí en ese instante lo mejor era ir al Real Madrid. Fue un paso importante para mí.  Eso sí, cuando debuté todo cambió y me apoyaron mucho, aunque por ejemplo mi hermano sigue siendo fanático del Atlético, como es normal, pero quiere que a mí me vaya de lo mejor.

—En tu casa, donde ninguno fue futbolista, tú soñabas con recibir balones y tacos para jugar y tu ídolo era Maradona. ¿Qué te hizo fan del argentino, y qué otros jugadores admirabas en tu juventud
— Recuerdo mucho el Mundial 86, yo tenía 8 años de edad y pienso en ese gol que marcó Maradona, creo que a todos se nos quedó grabado. Diego llevaba el balón pegado al pie, era una cosa extraordinaria, fue mi primer ídolo y quería parecerme a él, algo que es imposible. También admiraba a Emilio Butragueño en el Real Madrid, a Paulo Futre en el Atlético, Roberto Baggio, Romario, Van Basten que era un gran delantero. Me fijaba en los que marcaban goles porque era lo que yo quería hacer.

—¿Qué recuerdas de aquel día cuando Jorge Valdano te llamó para informarte que ibas a debutar frente al Zaragoza en la Romareda, y te convertiste en el jugador más joven en el equipo grande del Real Madrid?
—Cuando recuerdo esa época es como un sueño, es algo que me parece que no puede ocurrir pero que fue realidad. Se fueron dando los pasos, era muy joven y entre lesiones que había en el club y después de un par de amistosos que jugué con el primer equipo, él (Valdano) lo decidió y la verdad fue una gran alegría. No tuve tiempo de reaccionar  y estaba tranquilo porque el DT me tenía confianza y yo tenía el apoyo de mis compañeros, creo que la gente alrededor quedó mucho más sorprendida. Horas antes del partido estaba con mucha ilusión y muchos nervios, con ganas de empezar el juego y disfrutarlo.

—Ni Steven Spielberg hubiese escrito un mejor guión para tu primer derbi. Ocasionaste un penal, marcas un golazo, asistes a Iván Zamorano y vencen 4-2 en el Bernabéu al Atlétic.
—Sí (risas), con el derbi y mi pasado Atlético, todo se juntó en ese partido. Ya había debutado en Zaragoza una semana antes y la verdad no había estado acertado en la definición. En mi primer partido en el Bernabéu recuerdo todo, mi gol, el pase de gol, el penalti que me hicieron y la despedida, cuando a los 60 minutos me cambió Jorge Valdano y ese Bernabéu aplaudiendo, fue una sensación tan bonita como la que había soñado de niño.

—¿Cómo es jugar un Real Madrid-Barcelona? Se recuerda el de la temporada  del 99, donde anotaste el 2- 2 para mandar a callar al Camp Nou. ¿De dónde nació ese gesto?
— Son partidos de mucha tensión. Todos esperan jugarlo, se paraliza el mundo futbolístico, para mí eran muy especiales. En ese juego había escuchado algunos gritos, algunas palabras en mi contra y por la juventud cuando marqué el gol hice ese gesto. Durante tantos años jugando tuve una buena relación con la gente del Barcelona, con sus jugadores, con sus directivos y bueno, fue un gesto que salió en el momento y que quedó ahí, para la historia. Es una cosa más de la rivalidad deportiva.

—Pudiera decirse que han sobresalido en las últimas tres décadas, el Milán de Sacchi, el Real Madrid de Del Bosque y el Barcelona de Guardiola, ¿Cual te gustó más?
—Me gustaron los tres, el fútbol tiene espacio para todo tipo de juego, fueron épocas de equipos que tuvieron un ciclo muy bueno, consiguiendo Champions, ganando ligas y que a todo el mundo le gustaba ver a esos clubes que tenían una cantidad de buenos jugadores. No puedo quedarme con ninguno, pero estoy orgulloso y tuve la suerte de haber vivido uno de esos ciclos.

—¿Cómo fue jugar con Figo, Ronaldo, Roberto Carlos y Zidane? ¿Les gustaba el apodo de Galácticos?
—No, aunque yo creo que eso era un término periodístico. Sabíamos que para seguir jugando bien y seguir ganando teníamos que trabajar y respetar a todos los rivales. Ninguno se consideraba más que otro. Estar en el campo con ellos era una gozada. Esa época fue buena, pero en el Real Madrid yo tuve otras, con compañeros de un gran nivel. Esa etapa fue importante para el club.

—Durante tu etapa en la Selección anotaste seis goles en tres Mundiales y dos Eurocopas y luego de tu retiro España quedó campeona del Mundo en 2010 ¿quedas insatisfecho?
—No. Fue cuestión de tiempo. Durante los 10 años que estuve jugué en más de 100 partidos, di todo lo que tenía y a partir de la época que me ausenté vinieron los éxitos, con grandes jugadores. A veces depende de otras circunstancias. Como aficionado lo disfruté mucho, es una generación con mucho talento y clase que durante cinco años ganó el Mundial y dos Europeos, y eso no está al alcance de muchos. España lo merecía, llevaba mucho tiempo buscándolo.

—Recientemente Cristiano Ronaldo se convirtió en el máximo anotador del Real Madrid superando los 228 goles que marcaste con el equipo blanco. ¿Qué comentarios tienes al respecto?
—Estoy orgulloso de todo lo que hice. Está claro que ahora Cristiano lo ha conseguido y ojalá que siga marcando muchos más para el bien del Real Madrid. Al final son números. El rendimiento de Cristiano cada año en el Real Madrid está siendo impresionante y seguro que va a dejar el listón muy alto, será muy difícil que otro lo pueda superar.

—En tu despedida, el Rey Juan Carlos y Florentino Pérez te obsequiaron una miniatura de La fuente de Cibeles. Luego dices adiós con gestos de toreo en el centro del Bernabéu ¿Fue el homenaje soñado?
—Fue bonito ya que cuando me fui no se pudo hacer (la despedida), pero todo el mundo sabe que el Real Madrid es mi casa y que siempre tengo las puertas abiertas. Tengo un gran recuerdo de ese partido, del homenaje, de sentir otra vez el cariño de toda la gente, fue muy emotivo sobretodo porque el Rey Don Juan Carlos estuvo ahí, presenciando el partido junto al Presidente y bueno me dieron ese gusto. Siempre les estaré agradecido por ese detalle.

—¿Cómo defines tu experiencia en el fútbol estadounidense y qué opinas sobre el trabajo del venezolano Giovanni Savarese, tu coach en New York Cosmos?
—A mí me parece que el fútbol acá está progresando cada vez más, que hay niveles superiores. Poco a poco van teniendo más experiencia, están adquiriendo más trabajo táctico y es más competitivo. Estoy muy feliz de estar aquí. Le agradezco mucho a Giovanni, que fue la persona que me convenció para estar aquí y trabajar con él. Pienso que le espera una gran carrera como entrenador y espero que este año podamos terminar con el título y en el futuro podamos conseguir muchos más.

El palmarés del eterno 7
Raúl dejó una huella imborrable para el fútbol, donde fue un ganador comprobado. Sus mayores éxitos llegaron con el Real Madrid, donde ganó 6 Ligas, 4 Supercopas de España, 3 Champions, 2 Intercontinentales y una Supercopa de Europa, además de ser dos veces máximo goleador en Champions y líder goleador de Liga (Trofeo Pichichi). Toda una leyenda blanca.

Raúl y el beisbol
Después de vivir casi un año en Nueva York, Raúl se convirtió en un gran fanático del beisbol. De hecho, el jugador fue invitado a un juego de los Mets por el venezolano Wilmer Flores, y desde allí se hizo seguidor de la novena neoyorquina. “Ese día ganamos el partido, le dimos vuelta al marcador después de que llegué al estadio”, contó.

También comentó que aún no había felicitado a Flores por su llegada a la Serie Mundial, porque no desea ser un factor de mala suerte. En la rueda de prensa de su despedida, un periodista le comentó a Raúl que el 7 era un número importante en la ciudad, ya que lo utilizó el legendario yanqui Mickey Mantle, a lo que el futbolista simplemente respondió: “Let’s Go Mets”.