• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Robert Battle: “Esta final es como un Yanquis-Boston”

El estadounidense habla a la perfección el español después de tantos años en Latinoamérica

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Como todo estadounidense, Robert Battle destaca que la rivalidad entre los Yanquis y las Medias Rojas de Boston en las grandes ligas es la más intensa del deporte. Sin embargo, como eligió el baloncesto como profesión, le ha tocado probar otras y coloca a la de Marinos y Cocodrilos entre las más grandes del deporte.

“Es que las aficiones son las mejores que he visto en mi carrera. Sé que a la gente de Marinos le encantaría que venciéramos otra vez a Cocodrilos. Ya son 4 finales en 5 años. Es impresionante, creo que es la rivalidad más grande que he vivido”, suelta de entrada Battle, en perfecto español.

Esta rivalidad no es algo nuevo para el centro de 2,06 metros de estatura. La vivió en 2011, cuando fue pieza clave para el título que levantó el Acorazado sobre Cocodrilos, cetro que levantó junto con el ahora seleccionador nacional, Néstor “Che” García.

“Es que me gusta mucho Venezuela. La gente es muy amable y también Marinos es una gran organización. Por lo único que me tengo que preocupar es por jugar. Puedo estar concentrado en mi trabajo y no preocuparme por dónde voy a comer o por el hotel”, destaca el jugador nacido en Filadelfia, pero que cuenta con la nacionalidad española.

“Aprendí a hablar español después de ir a México en 2004 y no entender nada. Después me puse con mi diccionario y me lo llevaba a todos lados. Me ayudaba con mis compañeros. Luego en España veía películas con subtítulos y así fui aprendiendo”, explica con una sonrisa.

“Así uno puede comunicarse mejor con los compañeros y entender a los técnicos. Para otros jugadores el idioma es un problema”, añade.

En su hoja de vida como jugador sobresalen equipos de la liga española como el Valladolid, como el Goztepe Izmir de Turquía, el Santos de San Luis de Potosí en México o el Lanús de Argentina. Pero Venezuela siempre le guarda días especiales al fornido basquetero.

“Me gusta la guerra que hay contra Cocodrilos. Y para mí es especial cada oportunidad que tengo para volver”, confiesa.