• Caracas (Venezuela)

Daniel Lansberg Rodríguez

Al instante

Mi hermano Pancho: otro preso político

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:


Dados los tristes acontecimientos de esta semana, he decidido dedicarle este espacio a la publicación de la siguiente carta escrita por Alejandro Márquez-Lara, cuyo hermano ha sido privado de libertad por razones políticas.

---

Mi hermano Francisco (Pancho) Márquez-Lara y su compañero Gabriel San Miguel, fueron ilegalmente detenidos el 19 de junio a las 7:07 pm en el peaje de Apartaderos, ubicado en el estado Cojedes. Ambos, dirigentes de la MUD.

Recibir la noticia de que tu hermano se encuentra privado de su libertad por simple capricho político del Estado revuelve sentimientos grandes y complejos. Por eso, cuando mi amigo Daniel me ofreció su columna esta semana para compartirlos, no se por qué, mi instinto fue preguntarle respecto al límite de palabras…

—No importa –me respondió–. No hay papel.

Para mí, este intercambio encapsula la gran tragedia que vive nuestro pobre país: no hay papel para imprimir periódico, no hay comida para abastecer los supermercados, no hay medicinas para curar a nuestros enfermos, simplemente, no hay.

La escasez predomina en todo sentido; sin embargo, para mí la peor es la escasez de justicia y, desafortunadamente, no hay bachaquero que la subaste.

Pancho y Gabo son los nuevos presos políticos de este régimen, víctimas de la injusticia que caracteriza al gobierno de Nicolás Maduro. Su única misión, considerada como supuesto delito por el gobierno, era apoyar a la Mesa de la Unidad en el proceso de confirmación de las firmas para el referéndum revocatorio –un proceso delineado y protegido explícitamente por la Constitución Nacional de la República.

Es triste darse cuenta de que, dentro de un contexto democrático, estas actividades serían lícitas y aceptables, pero en un contexto represivo, como el que atraviesa nuestro país hoy en día, son considerados gesto de violencia y desestabilización. Lo que en un país democrático son fondos para apoyar el traslado, la comida y la movilización de votantes, voluntarios y activistas, en nuestro contexto es reprimido y señalado como algo peligroso y merecedor de sospechas.

Francisco y Gabriel pertenecen a esa generación de jóvenes con vocación de servicio. Una generación que jamás dudó de que hay que formarse para trabajar en política, creando dentro de sí mismos lo que se quiere crear para su alrededor. Bien entendieron, desde temprana edad, que la política no es una guerra, por el contrario, es una herramienta para garantizar la dignidad de todos los ciudadanos, sin que existan excluidos.

En Venezuela, lo que no escasea es el deseo de un futuro mejor. La esperanza persevera, y eso mantiene vibrantes a nuestros jóvenes y líderes políticos a pesar de la persecución por parte del gobierno.

La generación de relevo, al pie del cañón, está valiente y con fuerza. Como nos dice Mateo: “Felices son los perseguidos por causa de la justicia. Ellos ofrecen su vida por un mundo mejor, más justo y humano” –el reino que así construyen será de todos. 

Pancho y Gabo son inocentes y deberían ser liberados y no descansaremos hasta demostrarlo.

De mi parte y la de mi familia, agradecemos todo el apoyo y solidaridad de amigos, instituciones y grupos. La lucha por la justicia y la democracia nos da fuerza para transitar los caminos de la injusticia y la represión.

Así también ¡le rogamos a la comunidad venezolana que alce su voz, y la mantengan alzada hasta que el último preso político venezolano se encuentre en libertad!

Alejandro Márquez Lara