• Caracas (Venezuela)

Crisis en la frontera

Al instante

Controles en la frontera no acabaron con contrabando de gasolina hacia Colombia

 Colombia ha intensificado sus acciones para acabar con el contrabando de gasolina | Foto: Edinson Figueroa

Colombia ha intensificado sus acciones para acabar con el contrabando de gasolina | Foto: Edinson Figueroa / La Opinión, de Cúcuta

Más de seis meses tiene el cierre fronterizo anunciado por el presidente Nicolás Maduro el año pasado. La medida ha sido cuestionada por muchos habitantes de Táchira, quienes aseguran que los problemas en la zona continúan pese a la intervención de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Ni el chip ni el reciente aumento del precio de la gasolina han acabado con el contrabando en la frontera entre Colombia y Venezuela. Al menos eso aseguran los transportistas de los municipios fronterizos Pedro María Ureña y Bolívar, en el estado Táchira.

Tener el combustible más barato del mundo le ha salido muy caro al gobierno nacional y ha resultado un negocio más que redondo para los oportunistas de ambos lados. El litro de gasolina que se compra en toda Venezuela ahora a 1 bolívar (91 octanos) y 6 bolívares (95 octanos) se puede revender en el país vecino hasta en 6.000 pesos, es decir, más de 1.800 bolívares. Una ganancia enorme incluso si se compraba el litro a 83 bolívares en las bombas internacionales, donde funcionó el Sistema de Abastecimiento Fronterizo Especial de Combustible (Safec) hasta que cerró la frontera en agosto de 2015. 

En Táchira, las colas de carros son más corrientes en las bombas de gasolina que en las principales vías de tránsito. Decenas de vehículos suelen esperar por horas un turno para llenar su tanque. Desde 2010, los vehículos llevan el TAG, un dispositivo especial que limita el número de litros que los particulares pueden echar cada mes. “Se utilizó para acabar el contrabando de combustible, pero igualito siguen las irregularidades porque hay muchos que se aparecen con tres o cuatros chips”, explicó el transportista de carbón Jaime Rodríguez.

Un vehículo pasa horas en cola para echar gasolina


Las colas no han desaparecido. “A veces usted viene a las 6 de la mañana a echar gasolina y son las 10 u 11 de la mañana y no ha echado”, comenta Rodríguez, quien estaba obligado a pagar el combustible a precio internacional cuando trabajaba con su camión transportando carbón de Cúcuta a Ureña.

Ismael Párraga, otro representante del gremio de carboneros, explicó que muchas veces no podían abastecerse porque no faltaban los "torcidos" que iban y venían para recargar varias veces su tanque. Los guardias nacionales siempre estaban custodiando las estaciones de servicio tanto en la ciudad fronteriza de Ureña como en San Antonio.

“Aquí lo que falta es que el gobierno haga una investigación que diga quién es quién, porque pareciera que todos somos contrabandistas”, insistió Párraga, que está de acuerdo con el reciente aumento del precio de gasolina anunciado por el gobierno nacional, aunque "aquí hace mucho tiempo se paga la gasolina cara".

Pimpinas en Cúcuta 

Pese a los controles que ha instaurado el gobierno nacional en la frontera con Colombia, el combustible sigue llegando al país vecino. Este miércoles 9 de marzo, la Policía Fiscal y Aduanera en coordinación con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), la Policía Nacional y el Ejército Nacional detuvieron en Cúcuta, departamento Norte de Santander, dos camiones con 3.500 galones de hidrocarburos, calculados comercialmente en aproximadamente 74 millones de pesos (más de 21 millones de bolívares).

El general Gustavo Moreno aseguró que con estas acciones el gobierno colombiano está cumpliendo con su compromiso de "luchar contra el contrabando de combustible, que es un insumo fundamental para el narcotráfico". Cuestionó el cierre que mantiene la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en la frontera: "¿Cómo sale ese combustible hacia Colombia si hay tanto control desde Venezuela?".

Un total de 492.729 galones, calculados en 2.350 millones de pesos (más de 712 millones de bolívares), fueron aprehendidos en la zona fronteriza por la Policía Fiscal y aduanera en 2015. En lo que va de año, se han decomisado 19.140 galones de hidrocarburos, cuyo valor ronda por los 148 millones de pesos (casi 45 millones de bolívares). "El pimpineo debe desaparecer de las calles. La ilegalidad no es una opción", sentenció Moreno sobre la venta clandestina de gasolina venezolana en las calles colombianas.