• Caracas (Venezuela)

Corina Yoris-Villasana

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Corina Yoris-Villasana

La misión de la Universidad

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A 124 años del fallecimiento de John Henry Newman (1801-1890), su Idea de la Universidad puede ser un punto de partida para llevar a cabo una respetuosa discusión sobre la misión y naturaleza de nuestras Casas de Estudio, las cuales,en estos momentos, padecenserias crisis. Es cierto que muchas de las ideas del cardenal Newman sobre la Universidad pueden resultar anacrónicas, y que su modelo no llegóa  tener éxito en el siglo XIX, pero muchos de sus planteamientos podrían nutrir una reflexión profunda sobre los cambios que se necesitarían en nuestras universidades.

Cuando digo que la Universidad, así con mayúscula, no es sólo para formar profesionales, generalmente se me quedan mirando como si yo fuese un pajarraco raro y alguno que otro se arriesga a decir ¿y entonces qué debe hacer sino eso?

Pues no, la Universidad no debe centrarse en un modelo utilitarista de enseñanza; la Universidad debe formar ciudadanos integrales, responsables, éticos ¿Qué eso es una utopía? ¿Y para qué son las utopías sino para perseguirlas y así ir perfeccionando el rumbo?

La crisis universitaria está enraizada en ese desastre en el que ha convertido la investigación y la copia sin criterio de modelos que están sustentados en una corriente dominada por la demanda del mercado. Desde hace unas décadas, en Europa comenzó a gestarse el movimiento que ha desembocado en este paradigma que persigue una Universidad al servicio del mundo económico, al servicio de las empresas, profundamente utilitarista.

Basta echar una mirada al discurso habitual en los medios de comunicación, en las promesas políticas, en las propuestas de reformas educativas y se ve con nitidez que se le ha adjudicado a la Universidad un cometido fundamental: convertirse en el arbotante de la empresa. Bastaría revisar los informes de la European Round Table donde se dice explícitamente que“la educación debe ser considerada como un servicio prestado al mundo económico” para comprender el vuelco que se le ha dado a la misión de la Universidad como Institución.  

Una cuestión es adaptarse a los cambios tecnológicos y al auge de la cibernética, que obligan a una permanente actualización de métodos y planes de estudio, y otra cosa, muy distinta, es cambiar laruta de manera acrítica.

Ese modelo europeo posee muchos aspectos positivos, entre los que destaca la educación centrada en el estudiante; pero ese aspecto obliga a reducir el tamaño de las aulas, e inmediatamente aparece uno de los mayores obstáculos que no es otro que el financiamiento del modelo. La disminución de los años de las licenciaturas puede cobrar sentido en Europa, pero en nuestras latitudes, donde el estudiante llega con grandes carencias, se necesitaría pensarlo y repensarlo.

Por otra parte, cuando se enuncia uno de los objetivos primordiales de dicha reforma educativa y se dice que se procurará mejorar la incorporación de losestudiantes en el mundo del trabajo, rasgo muyprovechoso, se olvida que debe ser la Universidad la que promueva el cambio de la sociedad y no que ésta, la sociedad, sea quien le marque los pasos a la institución universitaria.

Con este modelo sufre toda el área de las Humanidades, por ser consideradas improductivas; así ya no interesa una investigación que privilegie ese saber “inútil”, y de esa manera se cercena un ángulo imprescindible de una Universidad, la libertad de investigación y la libertad de Cátedra.

Si hay algo característico de la Universidad es la creación de conocimiento y la universalidad de éste. Al colocar como prioridad la “producción” de profesionales, altamente calificados, para entrar al mercado laboral, la Universidad ha claudicado ante el dios mercado.

Me alarma sobremanera que para muchos pase inadvertido (eso creo) que al desplazar el objetivo de “adquirir conocimientos” a “desarrollar destrezas que ayuden al desempeño laboral” se está llevando a cabo una seria mutilación de las distintas disciplinas a las que estos modelos no les calzan.

Nuestra sociedad está marcada por una profunda crisis moral, esto se evidencia en el imperio de la violencia y otros vicios no menos escandalosos. Por tal razón, la Universidad que se requiere debe tener como misión principal la formación de un ciudadano con criterio propio. Ella no debe ser una institución destinada a la “formación de trabajadores calificados”.


@yorisvillasana