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Una venezolana a cargo de la operación del Refettorio Ambrosiano

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Con apenas 26 años de edad, la venezolana Cristina Reni se ha convertido en piedra angular y mano derecha de Massimo Bottura en la operación diaria del Refettorio Ambrosiano.

Hace casi tres años, esta periodista –nacida en Lara y egresada de la Universidad Católica Andrés Bello– tomó la decisión de irse a Italia. Un interés por la gastronomía la llevó a explorar diversas opciones hasta que eligió cursar la maestría en Historia y Cultura de la Alimentación que dirige Massimo Montanari en la Universidad de Bologna.

Con sus credenciales académicas bajo el brazo, un inmenso deseo de crecer y el apoyo de Sasha Correa, tutora de su tesis y amiga de ambos,  Reni logró integrarse al equipo de trabajo de Bottura, a quien define como “alguien que hace posible lo imposible”.

En ese entonces, ya el Refettorio Ambrosiano estaba en marcha, y cuando el comedor abrió sus puertas, la joven asumió la responsabilidad del proyecto por parte del cocinero italiano y de su restaurante, Osteria Francescana.

Múltiples actividades y tareas están a cargo de Cristina Reni. Entre las más importantes se encuentran organizar las visitas de los chefs que llegan de diversas partes del mundo para cocinar en el Refettorio, coordinar sus viajes y ofrecer respuestas a sus requerimientos profesionales, servir de enlace entre los cocineros visitantes y el personal del comedor, atender el servicio de comidas, interactuar con los comensales y conducir las dinámicas educativas con los niños durante los almuerzos.

En conversación con El Nacional, al preguntarle lo que más aprecia de su trabajo en el Refettorio Ambrosiano, Reni responde: “Tener la oportunidad de explicarle a las personas que se dan cita para comer allí, el significado de la experiencia que protagonizan, vencer las resistencias naturales de algunos, guiarlos para que descubran los valores asociados a cada plato servido y, sobre todo, comprobar cómo se transforman en alegría los sentimientos iniciales de aprehensión, mientras disfrutan bocado a bocado”.