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Camareros robóticos, innovación en cocinas de cruceros de lujo

Quantum of the Seas, el primer smartship del mundo cuyo viaje inaugural zarpó desde Nueva York, sustituyó la pompa del Titanic por la posibilidad de elegir cuándo, con quién y dónde comer | EFE

Quantum of the Seas, el primer smartship del mundo cuyo viaje inaugural zarpó desde Nueva York, sustituyó la pompa del Titanic por la posibilidad de elegir cuándo, con quién y dónde comer | EFE

Quantum of the Seas, buque de la naviera Royal Caribbean, ofrece a sus pasajeros además de cuatro restaurantes con temáticas diferentes, los dos primeros camareros robots del mundo, capaces de mezclar cócteles y atender a la clientela a través de tabletas electrónicas

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Con una capacidad de producción de dos cócteles cada dos minutos los camareros robóticos hacen su aparición en el plató de la cocina de los cruceros de lujo, donde la variedad gastronómica pone las luces, las cámaras y la acción. En los nuevos cruceros, comer deja de ser una ceremonia y se convierte en algo fácil y divertido, explicó Brian Abel, encargado de comida y refrescos en el Quantum of the Seas, el primer smartship del mundo cuyo viaje inaugural zarpó esta semana desde Nueva York.

A la rigidez, pompa y lujo del Titanic le sustituye el concepto de Dynamic Dining –cena dinámica– en la que el invitado puede decidir cuándo, con quién y qué comer, explicó Abel. Los nuevos cruceros destierran la idea del gran comedor, al que los invitados debían acudir en turnos para sentarse en la misma mesa con las mismas personas.

Royal Caribbean, la compañía que ha lanzado este buque, divide el tradicional gran comedor en cuatro restaurantes con temáticas muy diferentes: desde uno que recorre el panorama gastronómico de Estados Unidos,  desde la costa este a la oeste, hasta un oriental donde casi se oye cantar a los grillos en los farolillos. Cebollas colgando de la pared o tomates troceados entre tablas de madera florecen en la cocina del famoso cocinero Jamie Oliver, que sazonó el mundo televisivo con sus programas El chef desnudo, La cocina de Jamie o Jamie el ministro de la comida.

Los diferentes colores de los macarons franceses crean un arco iris en una pastelería gala, mientras los mojitos del bar Boleros hablan en español y se condimentan a ritmo de salsa según va cayendo el sol. Wonderland, el mundo de las maravillas, es otro de los restaurantes temáticos del crucero donde el entretenimiento y el show bailan a la luz de las velas mientras el cliente se aventura en la cueva de Alí Babá y los cuarenta ladrones cuando un líquido mágico le descubre la carta escrita con tinta invisible.

“Cada restaurante actúa de forma independiente”, explicó Michael Schwartz, cocinero de Michael's Genuine, pub donde los huevos revueltos con bacon se degustan en altas banquetas de madera desde las que avistar posibles naves espaciales.

Y es que la innovación llega de la mano de los nuevos R2-D2 o C-3PO, que esta vez eligen la barra del bar y los cócteles antes que enfrentarse con meteoritos gigantes o combatir el lado oscuro de la fuerza, como ocurría en la Guerra de las Galaxias. Los dos primeros camareros robots del mundo, P1L y N1C –uno es macho y el otro hembra– se dedican en este crucero a mezclar entre sus manos de metal cócteles tan originales como el biónico o el robótico. Los mojitos o los bloody mary también están en el repertorio de estos camareros de las galaxias, que son capaces de procesar las peticiones que los clientes realizan a través de tabletas electrónicas situadas en las mesas del bar.

Todo esto es posible gracias a la combinación del sistema operativo Windows con el sistema de licencia libre Linux y la tecnología Android, entre otros, explicó a Efe uno de los encargados de los robots, Alessandro Cancian, quien aseguró que los robots “no robaban el trabajo al personal”. Al contrario, agregó, dan poder a la gente para ser sus propios camareros, dando rienda suelta a su misma creatividad. Ficción o realidad, la cocina de los cruceros evoluciona al mismo ritmo con el que la Estrella de la Muerte se desplazaba a la velocidad de la luz.