• Caracas (Venezuela)

Claudio Nazoa

Al instante

Éxito y tragedia de Daniel González

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Cuña descarada: a partir del 23 de enero mi joven y aventajado alumno de comedia Daniel González estará en el Centro Cultural BOD presentando un monólogo lleno de dolor, lágrimas y risas, así que, por el amor de Dios, vayan a verlo. ¡Vale la pena!, sin embargo y aunque parezca paradójico, le advierto que si va, es a su propio riesgo.   

A Daniel le tengo un cariño especial ya que ha sido mi peor alumno, si es que acaso yo fuera profesor y la comedia pudiera estudiarse. Daniel es el ejemplo dramático de que los jóvenes deben hacerles caso a sus padres ya que, si no lo hacen, corren el riesgo de terminar como comediantes, que es la peor profesión de un ser humano, es más, yo diría que es la profesión más vieja que la considerada más vieja del mundo, con la desventaja de que la comedia se hace vestido con el cliente abajo, y no como la otra, que se realiza desnudo con el cliente arriba.

Este sufrido y atolondrado muchacho fue obligado por sus maravillosos padres a graduarse de odontólogo en la universidad más bonita del mundo, nuestra UCV. Al graduarse, comenzaron los sufrimientos para sus progenitores, quienes lo veían cada vez más lejos de los dientes y más cerca de la risa, cosa que, curiosamente, tiene mucho que ver con la dentadura.

Daniel ha tenido una suerte que no le deseo a nadie y no puede decir que no se le advirtió, él tuvo padres que sensatamente le dijeron:

—¡Tú no sirves para eso de hacer reír…! Tú eres un hombre serio. ¡Lo tuyo es un tratamiento de conducto, a lo sumo una caries!, ¡incluso, hasta una limpieza dental sería más digna que ser payaso!

Como si lo anterior fuera poco, Daniel buscó mi tutoría como profesor de comedia y le dije la verdad: “Tus padres y tu novia tienen la razón”; él, desconcertado, intentó suicidarse, pero utilizó un método que fracasó: escupió durante 72 horas seguidas con la esperanza de deshidratarse. Lo encontraron agonizando en un charco de saliva, por lo que Laureano Márquez, Emilio Lovera, Diosdado Cabello y yo tuvimos que donar saliva para salvarlo.

Es probable que usted, como público, pierda su dinero al comprar las entradas, y si intenta colearse, será mejor que lo haga en un show de Emilio, de Laureano o de Alejandra Otero, de lo contrario, también perderá su coleada. El caso es que si tiene el buen tino de asistir a este espectáculo, conocerá a uno de los más creativos, talentosos y sorprendentes comediantes de la nueva camada de Venezuela:

¡El increíble, Daniel González!

@claudionazoa