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Un nuevo pequeño satélite de la ESA estudiará planetas de otras estrellas

En el área central de la galaxia NGC se encuentran las estrellas más viejas, mientras que los brazos en espiral contienen a las estrellas más jóvenes en la parte azulada | Foto: ESO

En el área central de la galaxia NGC se encuentran las estrellas más viejas, mientras que los brazos en espiral contienen a las estrellas más jóvenes en la parte azulada | Foto: ESO

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha decidido poner en marcha un nuevo programa de investigación que se concretará en un pequeño satélite cuya misión será estudiar planetas de otras estrellas para poder comprender su formación, en especial la de los que tienen tamaños muy superiores a la Tierra

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Este satélite de exploración y caracterización de exoplanetas, bautizado "Cheops", debería ser lanzado en 2017, indicó hoy en un comunicado la ESA, que se decantó en marzo por este programa, dentro de las 26 propuestas que había recibido para inaugurar la lista de sus misiones de pequeña entidad.

Su objetivo serán estrellas próximas y brillantes de las que se sabe que tienen planetas girando a su alrededor, en las que se pretende buscar signos que revelen el tránsito de aquellos para que cuando "Cheops" las tenga delante tome medidas precisas, por ejemplo de su radio.

En los planetas de los que se conozca la masa se podrá calcular su densidad, lo que ofrecerá indicaciones de su composición. Con todos esos parámetros, los científicos esperan avanzar en el análisis de cómo se han formado los planetas varias veces mayores al nuestro, lo que la ESA llama "súper-Tierras".

El director de la exploración científica y robótica de la ESA, Álvaro Giménez Cañete, destacó que al concentrarse en estrellas con exoplanetas, "'Cheops' permitirá a los científicos llevar a cabo estudios comparativos de planetas (...) con una precisión que no se puede lograr desde el suelo".

Su misión es producto de un acuerdo entre la ESA y Suiza, un país al que se sumarán otros de la organización que pondrán "contribuciones sustanciales". Se trata de la primera de las llamadas "pequeñas misiones" que van a caracterizarse por ser de "bajo costo" y con un desarrollo rápido para permitir una mayor flexibilidad en respuesta a nuevas ideas que llegan de la comunidad científica.