• Caracas (Venezuela)

Ciencia y Ambiente

Al instante

$ 100 millones para entender el cerebro

Cerebro humano

Cerebro humano

El Gobierno de Estados Unidos lanzó un ambicioso plan para trazar el mapa de un órgano todavía desconocido

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció un ambicioso programa multidisciplinario que, con una inversión inicial de 100 millones de dólares, se propone lograr un mapa del cerebro humano que pueda ayudar a curar enfermedades como el alzhéimer o el parkinson.
"La nuestra es una nación de soñadores, de gente que se arriesga", afirmó Obama en el Salón Este de la Casa Blanca ante una audiencia entre la cual se contaban varios de los científicos y empresarios enrolados en esta aventura. “Ahora es el momento de alcanzar un nivel de investigación y de desarrollo que no se ha visto desde los tiempos más intensos de la carrera espacial”, añadió. "Los computadores, Internet y otros avances germinaron con la financiación del Gobierno, y el próximo gran proyecto de Estados Unidos es la iniciativa del cerebro", subrayó Obama.
Oficialmente conocida como Investigación Cerebral mediante Neurotecnologías Innovadoras de Vanguardia (o Brain, por sus siglas en inglés), la iniciativa tiene una asignación que está siendo presupuestada para el período fiscal 2014 de la administración Obama, que se divulgará este mes. En el comienzo del programa, y si obtiene el apoyo del Congreso, los Institutos Nacionales de Salud gastarán 40 millones de dólares, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada del Departamento de Defensa tendrá otros 50 millones y la Fundación Nacional de Ciencias dispondrá de 20 millones de dólares.
Entre los fines de la iniciativa destaca ayudar a los científicos a encontrar maneras de tratar, curar e, incluso, prevenir enfermedades como el mal de Alzheimer o la epilepsia, o reparar los daños traumáticos sufridos por el cerebro. "Hemos hecho avances científicos y tecnológicos asombrosos en apenas pocas décadas, pero todavía no hemos desentrañado el misterio de los 1.300 gramos de materia entre nuestras orejas", señaló Obama. "Hay allí 100 billones de neuronas que hacen billones de conexiones”.

Inversión en ciencia. El mandatario ya había anunciado su decisión de lanzar un programa de exploración cerebral durante su discurso sobre el Estado de la Unión, el 12 de febrero, cuando –refiriéndose a otra iniciativa parecida– afirmó que “cada dólar invertido en el Proyecto del Genoma Humano ha rendido 140 dólares en beneficios económicos”.
El Gobierno de Estados Unidos invirtió 3,8 millardos de dólares en el Proyecto del Genoma Humano a lo largo de 13 años, y analistas calculan que sus resultados generaron cerca de 796 millardos de dólares en actividad económica.
El estudio de las complejas estructuras neurales podría combinar herramientas tradicionales como la imagen de resonancia magnética con tecnologías novedosas como los nanosensores y las sondas inalámbricas de fibra óptica implantadas en el cerebro, o células modificadas genéticamente que puedan conectarse con células del cerebro para registrar su actividad.
Ralph Greenspan, codirector del Instituto Kavli para el Cerebro y Mente en la Universidad de Columbia, apuntó que “el plan de mapa cerebral es diferente del plan del genoma en el sentido de que el problema es mucho más intrincado”.
“Fue muy fácil definir cuál era la meta del proyecto del genoma humano. En este caso tenemos una cuestión más difícil y fascinante: ¿cuáles son los patrones de actividad en todo el cerebro y, en última instancia, cómo es que tienen un efecto?”, dijo.
Además de las nuevas nanotecnologías, el plan movilizará la enorme capacidad de procesamiento, análisis y combinación de datos en los computadores. Entre los participantes de la planificación se cuentan firmas como Google, Microsoft y Qualcomm.
La iniciativa también tiene sus críticos. "Una cosa es que se asignen fondos para la neurociencia. Otra cosa es que tengamos un proyecto centralizado de diez años para resolver el cerebro”, escribió en su blog el biólogo Michael Eisen, de la Universidad de California.