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Tusa del maíz o bagazo de la sábila podrían ayudar a regenerar suelos contaminados

Con elementos orgánicos, el IVIC trabaja en recuperar los suelos contaminados / Foto Cortesía IVIC

Con elementos orgánicos, el IVIC trabaja en recuperar los suelos contaminados / Foto Cortesía IVIC

Investigadores  del IVIC trabajan en la creación de un sustrato criollo para la germinación de semillas en vivero y en el campo de la floricultura

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¿Sabías que la tusa del maíz tiene un alto contenido de nitrógeno o que el bagazo de la sábila es rico en carbono? Estos residuos, así como los que derivan de la cascarilla de arroz y la caña de azúcar, cuentan con diversos nutrientes naturales que pueden ser aprovechados para recuperar los suelos impactados por las actividades humanas.

El Laboratorio de Ecología de Suelos del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), ejecuta un proyecto financiado a través del Programa de Estimulo a la Innovación e Investigación (PEII) que busca, en primera instancia, utilizar los residuos agroindustriales para recuperar los suelos impactados por hidrocarburos.

Los investigadores del Ivic, Saúl Flores y Brianny Zambrano, explicaron que mediante múltiples metodologías están llevando a cabo ensayos o mezclas de diferentes residuos agroindustriales, los cuales prueban en suelos de la faja petrolífera del Orinoco “Hugo Chávez”, específicamente en el estado Delta Amacuro.

Aseguran que en esta zona ocurre la mayor explotación de crudo y es la más propensa a derrames petroleros. “Por ello, la intención del uso de estos residuos es bioestimular el suelo y ayudar a que los microorganismos que viven allí faciliten la degradación de una buena parte del hidrocarburo”, informó Flores.

Agregó que en los experimentos no están usando ningún tipo de fertilizantes o agroquímicos, “simplemente estamos aprovechando las bondades y nutrientes de la naturaleza para crear un producto totalmente orgánico que optimice las condiciones de los suelos” aseguró.

La segunda arista del proyecto se está desarrollando en colaboración con José Becerra y Flaminio Cordido, del Centro de Ingeniería de Materiales y Nanotecnología del Ivic; la cual persigue la creación de un sustrato “criollo” para la germinación de semillas en vivero y en el campo de la floricultura, donde se obtenga un producto que abarate los costos de importación y fortalezca el aparato agroproductivo, como paso necesario para reducir el rentismo petrolero.

En este sentido, Flores detalló que dichos sustrato podrían suministrar a la planta nutrientes y agua, fundamentalmente mediante una liberación controlada. Además, también puede ser utilizado para la restauración ecológica.