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Podría haber vida en planetas más cercanos a sus estrellas

Esta recreación artística enviada por la NASA el 18 de Abril de 2013 muestra a Kepler-69c, un planeta parecido a la Tierra  / AFP

Esta recreación artística enviada por la NASA el 18 de Abril de 2013 muestra a Kepler-69c, un planeta parecido a la Tierra / AFP

El laboratorio de Meteorología Dinámica del Instituto Pierre Simon Laplace de París, descubrió que la zona habitable alrededor de una estrella es más amplia de lo que se creía

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Un equipo de astrónomos franceses cree que podría haber vida en planetas más cercanos a sus estrellas, según un estudio publicado este miércoles en la revista científica británica "Nature".

El equipo, liderado por el francés Jérémy Leconte, del Laboratorio de Meteorología Dinámica del Instituto Pierre Simon Laplace de París, descubrió que la zona habitable alrededor de una estrella, en la que los planetas tienen agua liquida y pueden albergar vida, es más amplia de lo que se creía.

Con un modelo climático en 3D, los científicos constataron que esa franja habitable está más cerca de la estrella de lo que se creía, a una distancia menor de la que separa a la Tierra del Sol.

"Un planeta similar a la Tierra puede mantener sus océanos más cerca de su estrella de lo que se creía. Si los océanos o el agua liquida se necesitan para que haya vida, entonces se puede decir que podría emerger vida en planetas que están más cerca de sus estrellas", explicó Leconte a Efe.

El científico precisó que esto no se aplicaría exactamente a "nuestro Sol", porque en el sistema solar no hay ningún planeta situado entre Venus -que está antes de la zona habitable- y la Tierra.

Según se explica en el estudio, este cambio en los límites de la zona habitable se debe al equilibrio térmico natural que consiguen los planetas, compensando el calor que reciben de su estrella con el calor que emiten a través de gases.

Los planetas que se encuentran antes de la franja habitable y que están, por tanto, muy cerca de su estrella, reciben demasiado calor de ella y no son capaces de lograr un equilibrio natural entre el calor recibido y el emitido.

Para conseguir ese equilibrio, esos planetas recurren a la evaporación, que provoca un enfriamiento de la atmósfera y les permite compensar su balanza térmica.

Cuando los planetas usan la evaporación de forma permanente entran en lo que se conoce como "efecto invernadero descontrolado", que consiste en que el agua se evapora poco a poco -para mantener la atmósfera fría- hasta que no queda agua en el planeta y la vida se extingue.

El estudio del profesor Leconte demuestra, no obstante, que la cantidad de calor que un planeta puede soportar hasta entrar inevitablemente en ese "efecto invernadero descontrolado" es superior al que se creía.

"Con esta nueva estimación, el límite de la zona habitable en el sistema solar ha sido empujado hacia dentro (hacia el Sol), lo que significa que la Tierra no entrará en un 'efecto invernadero descontrolado' hasta, al menos, dentro de mil millones de años", señaló Leconte.