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Crearán en laboratorio mutación de virus de gripe aviar

Los científicos intentan adelantarse al comportamiento de la cepa H7N9, en caso de que se transmita entre humanos

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Científicos crearán mutaciones del virus H7N9 de la gripe aviar, que surgió en China, para evaluar el riesgo de que se convierta en una pandemia humana letal.

El trabajo de modificación genética resultará en formas altamente transmisibles y mortales del H7N9 creadas en varios laboratorios en todo el mundo, pero es clave para determinarel peligro que representa el virus, informaron los científicos.

El nuevo virus, que era desconocido en humanos hasta febrero, ya infectó a no menos de 133 personas en China y Taiwán, y ha causado la muerte de 43 de ellas, según la última información de la Organización Mundial de la Salud.

Al anunciar planes para comenzar los polémicos experimentos, los virólogos Ron Fouchier y Yoshihiro Kawaoka dijeron que el riesgo de una pandemia de H7N9 aumentaría de manera exponencial si el virus logra transmitirse con rapidez entre las personas.

La única manera de saber cuán posible es ese escenario y cuántos cambios genéticos se deben dar antes de que suceda, es crear esas mutaciones en laboratorios y analizar el potencial del virus usando modelos de animales, aseguraron.

“Está claro que el H7N9 tiene algunos distintivos de virus de pandemia, y también está claro que aún le falta uno o dos de los rasgos que hemos visto en las pandemias del último siglo”, dijo Fouchier a Reuters en una entrevista telefónica. “Así que el paso más lógico es crear esas mutaciones primero”, agregó.


Investigación clave. Fouchier, que escribió en las revistas Nature y Science en nombre de 22 científicos que llevarán adelante varios aspectos del trabajo sobre el virus, dijo que debido a que el riesgo de una pandemia causada por un virus de la gripe aviaria existe en la naturaleza, era clave para los planes de mitigación estudiar las posibles mutaciones que puedan suceder.

El laboratorio en el que Fouchier trabajará es conocido como BSL3 (Nivel de Bioseguridad 3), el nivel más alto de bioseguridad que se puede obtener en la investigación académica. “La naturaleza es la mayor amenaza para nosotros, no lo que hacemos en el laboratorio. Lo que hacemos en el laboratorio está bajo medidas de seguridad muy estrictas", aclaró el virólogo. “Hay capas sobre capas de medidas de bioseguridad para que si una falta haya otras adicionales para prevenir que el virus salga”, destacó.

El brote de H7N9 parece actualmente bajo control con sólo 3 nuevos casos en humanos en mayo, luego de 87 en abril y 30 en marzo. Los expertos dicen que esto se debe en gran parte al cierre de muchos mercados avícolas y al clima más templado. Sin embargo, a medida que se acerca el invierno en China, muchos expertos creen que el H7N9 podría resurgir.

Fouchier y sus colegas esperan desentrañar los procesos moleculares detrás del H7N9 manipulando su material genético para aumentar la virulencia o inducir la resistencia a

medicamentos. Wendy Barclay, experta en gripe del Imperial College de Londres, argumentó que sería absurdo no realizar este tipo de estudios.

“Este tipo de trabajo es como lentes para alguien que no puede ver bien”, afirmó. “Sin los anteojos, la visión es borrosa e incierta, con ellos uno puede enfocar el mundo y lidiar con él de manera mucho más fácil”, afirmó.


Contagio

Los científicos chinos han hallado pruebas de que la cepa de gripe aviar H7N9 se puede transmitir entre personas, pero siguen enfatizando que el virus aún no se puede contagiar con facilidad. Funcionarios de salud sospechan que los pacientes contrajeron el mal, con mayor probabilidad, a través de los animales vivos de los mercados y que los casos de contagio entre humanos eran esporádicos. Sin embargo, investigadores entrevistaron a familiares y amigos cercanos de un hombre y su hija que murieron a causa de esa cepa en China oriental a fin de llegar a una conclusión de cómo se contagiaron. Los dos pacientes vivían en la misma casa. El padre de 60 años de edad estaba a cargo de comprar los alimentos para la familia y trajo seis codornices vivas antes de caer enfermo. Su hija, de 32 años de edad, rara vez salía del distrito residencial donde vivían y no tuvo ningún otro contacto que se sepa con las aves.