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Indagan en los secretos de un gigante submarino

Crucero Submarino Atlantis, Honolulu: los cruceros submarinos recreativos Atlantis van surcando las profundidades cerca de Waikiki en una cómoda travesía de 90 minutos, con narración y aire acondicionado incluidos /Foto: Yahoo!

Submarino /Foto: Yahoo!

La expedición Nautilus traza un mapa de la actividad geológica del volcán más activo del Caribe

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Una expedición científica que comenzó hace varias semanas para estudiar fallas submarinas en el Caribe se encuentra en la isla de Granada. El buque de investigación Nautilus continúa avanzando por las profundidades de la falla septentrional, que abarca la frontera de las placas tectónicas del Caribe y de Norteamérica, para rastrear formaciones que pudieran representar una amenaza para la región con importantes precedentes de sismos.

Robert Ballard, responsable del proyecto, sostuvo que la fosa de Puerto Rico es capaz de generar sismos amplios y muy potentes, que podrían impactar a la región, tal como ocurrió a principios del siglo pasado, al norte de la isla caribeña, donde un movimiento telúrico de magnitud 7,2 desencadenó un tsunami que cobro la vida de decenas de personas.

La bióloga marina Patricia Miloslavich, de nacionalidad venezolana, investigadora de la Universidad Central de Venezuela, única latinoamericana en la investigación, señaló que el objetivo de la misión es estudiar los sistemas geológicamente activos, como fosas marinas y fuentes hidrotermales. Miloslavich agregó que la expedición va más allá de lo geológico, asegura que también tiene interés para la biología.

El equipo, que comenzó el recorrido en el golfo de México, a mediados de 2013, también realizó labores de exploración en Las Antillas y las fosas submarinas de las islas Caimán. Actualmente se encuentra en la zona volcánica de Kick'em Jenny, en Granada, tras explorar exhaustivamente la fosa de Puerto Rico.

“En Kick'em Jenny hemos descubierto fuentes hidrotermales con ecosistemas muy particulares, incluyendo comunidades de camarones. También hemos explorado un volcán no activo, el Kick'em Jack, en el cual encontramos una biodiversidad marina de invertebrados y peces impresionante”, sostuvo la investigadora.

Con esta parada, donde permanecerán hasta el 16 de noviembre, el equipo de investigadores tiene previsto cerrar la expedición de la temporada. “El próximo año iremos otra vez al golfo de México y a Colombia”, precisó Miloslavich.

En tiempo real. Además del aspecto científico, la misión ha priorizado la divulgación de información sin ninguna restricción. Los interesados pueden seguir las labores en vivo a través de una plataforma web.

“En Granada hemos estado estudiando el fondo del lecho marino, para trazar un mapa de los cañones y cuerpos rocosos”, dijo la investigadora. Indicó que el proyecto cuenta con el apoyo de 30 científicos.

Destacó que la falla septentrional es una zona con gran historia geológica, con una profundidad que oscila entre los 1.000 y 2.000 metros. Lo que condujo al grupo de científicos a explorar las comunidades biológicas y otras zonas adyacentes como el canal de La Mona, que se encuentra entre República Dominicana y Puerto Rico.

Con el trabajo de campo en las zonas afectadas por la actividad volcánica registrada en el arco de las Antillas los científicos esperan entender con mayor claridad algunos procesos geológicos. Consideran insuficiente la información que manejan acerca de la formación de los depósitos de cenizas, provenientes de algunos volcanes situados al este del océano Atlántico y en el oeste del mar Caribe, como ocurre en la islas de Montserrat y Dominica, unas de las zonas con mayor descargas masivas de material volcánico en el mar, donde los científicos han extraído, a través de un vehículo de operación remota, muestras de gases y rocas de chimeneas termales de más de 150 grados centígrados.

Para esta misión, el crucero Nautilus ha sido equipado con sonares de barrido lateral y 2 vehículos operados a control remoto, capaces de descender a una profundidad de 4.000 metros. Los robots, que reciben el nombre de Hércules y Aarhus, son manejados desde el barco y cuentan con un potente sistema de iluminación y cámaras de alta resolución.

“El Nautilus está equipado con un sistema de sonar para elaborar mapas del relieve. Tener estos mapas de antemano es fundamental para planificar las inmersiones con los vehículos, ya que nos indican en dónde se encuentran los rasgos, sustratos y topografías que vamos a estudiar", explicó la investigadora de la USB.

Venezolana a bordo

La investigadora de la Universidad Simón Bolívar, Patricia Miloslavich, señala que su trabajo en la expedición Nautilus es el de educadora. "Me encuentro en la sala de control junto con el investigador principal de la misión, el navegador, los manejadores de datos, los pilotos de los robots y el ingeniero de video. Recibo las preguntas de todas partes del mundo a través de la web (nautiluslive.org/live/channel-1) y las respondo en tiempo real. Cada día hago ocho horas de guardia en la sala de control, en dos turnos de cuatro horas, así como de dos a tres de shows en vivo”, explica.