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El Catatumbo es la máquina de hacer tormentas del planeta

Relámpago del Catatumbo / Wikimedia Commons

Relámpago del Catatumbo / Wikimedia Commons

Durante 160 noches al año el sur del lago de Maracaibo se convierte en el faro de la Tierra

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Kifuka, una región de la república del Congo, fue destronada por el Catatumbo. El relámpago nocturno sobre el lago de Maracaibo, que es incesante entre abril y noviembre, fue certificado esta semana con el récord Guinness como la zona del planeta donde se producen más rayos por kilómetro cuadrado.

Cada año, una combinación de factores atmosféricos hace que se produzcan 240 relámpagos por kilómetro cuadrado en la zona del Catatumbo. Los datos del sensor de imágenes satelitales de relámpagos de la NASA certifican el récord: el norte de Suramérica, en la región occidental de Venezuela, posee la mayor densidad de rayos de todo el planeta, refiere una investigación del Centro de Modelado Científico de la Universidad del Zulia. En Kifuka apenas se producen 152 por kilómetro cuadrado al año.

El ambientalistas Erik Quiroga, promotor de la iniciativa de postular el fenómeno atmosférico zuliano al Guinness, monitorea las tormentas desde niño y no deja de sentirse maravillado con el galardón. El dato de la NASA lo llevó a pelear un lugar para el Catatumbo.

“Me crié en Bobure y a los 9 años de edad lo vi por primera vez reflejado en el lago y quedé impresionado. Me pareció que era la sonrisa de la noche”.

Este sistema de tormentas está relacionado directamente con la zona de convergencia intertropical, franja de nubosidad que se mueve en torno al Ecuador y marca la temporada de lluvia en Venezuela a partir de abril.

La receta para que se forme una tormenta consiste en enfrentar masas de aire frío y caliente. El calentamiento diurno del lago de Maracaibo produce la evaporación necesaria para alimentar la máquina de tormentas eléctricas del Catatumbo, donde confluyen los vientos alisios del norte y las masas de aire frío de la sierra de Perijá y los Andes.

La particularidad de este ciclo de tormentas, apunta Quiroga, es que se producen a gran altura, a siete kilómetros, por lo que pueden ser observadas directamente desde Ologas o Congo Mirador, sin ser correr el riesgo de ser golpeado por un rayo.

Metano y ozono. El año pasado, un equipo de investigadores determinó la presencia de gas metano de origen geológico en el Parque Nacional Ciénaga de Juan Manuel, considerado epicentro del relámpago. Aunque la orografía y las corrientes de vientos son los principales factores para la formación del fenómeno, el metano actuaría como catalizador, señaló Ángel Muñoz, miembro del Laboratorio de Astronomía y Física Teórica de la Universidad del Zulia. Quiroga afirma, sin embargo, que estudios recientes descartan la influencia del metano que emana de ese sector pantanoso del lago.

Quiroga sostiene que el Relámpago del Catatumbo es capaz de regenerar la capa de ozono, aunque las tormentas eléctricas generan contaminación. Refiere que un estudio de la Universidad de Harvard de 2012 estableció que esos fenómenos originan una cantidad de aire húmedo que llega a la parte baja de la capa de ozono, lo que -en teoría- ayudaría a mejorarla. Esa hipótesis no ha sido comprobada.