• Caracas (Venezuela)

Chepita Gómez

Al instante

Hacer historia: crear nuevos verbos

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El nombre de Google surge de un juego de palabras con el término matemático “gúgol”, que se refiere al número uno seguido por 100 ceros.

 

Algunos dirán que 17 años no son nada y ciertamente los que ya no somos adolescentes así lo sentimos. Pero hoy cuando vi que en septiembre se celebra el aniversario de Google tuve una especie de flashback nostálgico que me hizo sentir que en el siglo XXI 17 años es demasiado.

Entendí que aquellos muchachos que hoy están entrando en la universidad nunca supieron que la única manera de conseguir información antes de Google era ir a una biblioteca.

Uno tenía el tema, iba al edificio de la biblioteca (sí… existen edificios para guardar libros aún), llenaba una ficha, buscaba en gavetitas largas e interminables que se organizaban por orden alfabético y –luego de conseguirlo– pedía el libro prestado.

Podías leerlo en la biblioteca (en silencio, porque al más mínimo ruido te llamaban la atención) o llevarlo prestado y pagar multa si no lo devolvías a tiempo.

Ahora no hay que ir, ni pedir prestado, ni guardar silencio. Solo hay que “googlear”.

Este siglo trajo todo eso en un clic. Los verbos se conjugan de manera distinta, ahora “voy” a una biblioteca que puede estar, por ejemplo, en Australia con solo escribir en la ventanita de búsqueda de Google.

Una biblioteca importante, por ejemplo, la Británica, posee más de 150 millones de títulos, 625 kilómetros de estanterías y un espacio de lectura con capacidad para 1.200 personas.

Google es capaz de procesar más de 1.000 millones de peticiones de búsqueda diarias y es el sitio web más visitado en un mundo donde más de 3.000 millones de personas acceden a Internet y muchos de ellos “googlean” en búsqueda de información.

Han existido, claro que sí, otros buscadores como Altavista, Excite, Yahoo, Infoseek, Lycos, Ask Jeeves, Northern Light, Webcrawler, AlltheWeb, y varios más.

Pero, sin duda, podemos afirmar que este buscador que Brin y Page crearon en el garage de Susan Wojcicki (Menlo Park, California) hace 17 años ha hecho historia y –además– ha sumado verbos a nuestra vida... aunque la RAE aún no lo diga.