• Caracas (Venezuela)

César Tinoco

Al instante

La última cumbre

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Cuando escribo este artículo es miércoles 08/abril y faltan dos días para el inicio de la Cumbre de las Américas. Los acontecimientos de los últimos dos días me hacen pensar de nuevo en los conceptos de diplomacia y de antidiplomacia como fuerzas que se contraponen en una dinámica por demás interesante.

Por un lado tenemos el más que evidente intento de Nicolás Maduro de seguir sacándole punta al decreto de Obama con dos objetivos: uno interno de distracción y evitamiento de culpa y otro externo que busca polarizar la Cumbre de las Américas y convertirla en una suerte de plebiscito, a expensas de los intereses del grupo de países participantes y en beneficio político propio.

Por otro lado, supe del comunicado de Caricom (la Comunidad del Caribe) publicado en su portal, apoyando la ofensiva diplomática de Guyana. El comunicado es la respuesta a un comunicado de la Cancillería venezolana, publicado en varios periódicos de los Estados miembros del Caricom. También supe que antes de viajar a la cumbre, Barack Obama visitará a Jamaica, con el objetivo de ofrecer más apoyo a los países caribeños para reducir su dependencia energética de Venezuela.

Finalmente el día anterior (martes 07/abril) me enteré en primer lugar, que Ben Rhodes, asesor presidencial sobre Seguridad Nacional, afirmó de manera expresa y clara que “Estados Unidos no cree que Venezuela represente alguna amenaza para su seguridad”, añadiendo que el texto de la resolución ejecutiva “es completamente proforma, es el texto que usamos en órdenes ejecutivas para todo el planeta”. De forma simultánea, Thomas Shannon, consejero del Departamento de Estado norteamericano, llegaba a Caracas para “dialogar” con las autoridades venezolanas, léase Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez. Ese mismo día, la Cancillería venezolana calificaba de “cínicas” las declaraciones del coordinador de Política de Sanciones de Estados Unidos, Daniel Fried, quien declaró en Madrid que las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela no van contra el pueblo y son una expresión de solidaridad de Washington con los venezolanos que “están sufriendo graves presiones en lo político y en lo económico”. En resumen, a la ofensiva de antidiplomacia de Venezuela se opone, ahora sí, la ofensiva de diplomacia de Estados Unidos y de Guyana.

Buscando en la red los conceptos de diplomacia y antidiplomacia mencionados, encuentro un trabajo de un señor de nombre Steffen Bay Rasmussen. El mismo versa sobre la diplomacia de la Unión Europea hacia sus vecinos del Este y la necesidad de reconsiderarla en virtud de la globalización y la subsecuente contracción del espacio que cambia las relaciones económicas y políticas globales.

Bay Rasmussen citando a Der Derian, afirma que la diplomacia es “la mediación de las relaciones mutuamente alienadas de los Estados” (1). Son alienadas porque en la relación, y por un lado, el reconocimiento mutuo de la soberanía es al mismo tiempo un reconocimiento de las diferencias entre los Estados. Por el otro, el entendimiento y la cooperación entre los Estados, podría estar en conflicto con la institucionalización de tales diferencias y el establecimiento de fronteras fuertes entre los mismos. Así, la mediación depende de un equilibrio de poder entre Estados soberanos que mantiene la armonía entre el miedo a la anarquía y el miedo a la hegemonía.

La antidiplomacia es un término utilizado por Der Derian (2) y está caracterizada por no centrarse en las relaciones entre Estados pues no reconoce su alienación mutua, hecho que es el fundamento de la diplomacia. Mientras que la diplomacia es la gestión de relaciones alienadas, la antidiplomacia es la trascendencia forzada de la alienación o la erradicación unidireccional de las diferencias o si se quiere, la erradicación unilateral de la soberanía.

Con base en lo anterior y sin ser ni internacionalista ni diplomático, uno puede asignar de manera cualitativa probabilidades de éxito a la antidiplomacia de Venezuela en la Cumbre de las Américas por la vía de responder las siguiente pregunta: ¿Cuáles son las probabilidades de que Venezuela socave exitosamente la decisión soberana de Estados Unidos reflejada en el decreto Obama? Mejor dicho aún, ¿cuáles son las probabilidades de que Venezuela socave exitosamente la soberanía de Estados Unidos?

El domingo 12/abril la cumbre habrá terminado y la soberanía de Estados Unidos estará intacta, mientras la realidad venezolana continuará su curso de colapso sin que Maduro haya tomado las decisiones responsables para evitarlo. Me temo que esta será la última cumbre para Nicolás y para Delcy.

 

(1) DER DERIAN, J. (1987), “On diplomacy: A genealogy of Western estrangement”, Blackwell, Oxford.

(2) DER DERIAN, J. (1992), “Antidiplomacy: Spies, terror, speed, and war”, Blackwell, Massachusetts.

 

c.e.tinoco.g@gmail.com