• Caracas (Venezuela)

César Tinoco

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El sabelotodo

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La tautología es una figura retórica que consiste en utilizar palabras innecesarias que no añaden nada nuevo a la idea que se quiere transmitir. Quienes la usan buscan impresionar y llamar la atención de un auditorio poco instruido para conseguir su adhesión. Sin embargo, las tesis así construidas no resisten defensa.

La entrevista hecha al diputado oficialista Germán Ferrer, en El Universal el pasado lunes 25/mayo, es un claro ejemplo de las tautologías retóricas sobre las que se sustenta el modelo que gobierna desde febrero de 1999. A continuación las afirmaciones del mencionado diputado, aclarando que las comillas proceden de la misma entrevista (1):

“Los distintos tipos de cambio distorsionan la economía”.

“Debería haber un solo tipo cambio y eso iría resolviendo una serie de distorsiones, hasta que vayamos equilibrándonos; contribuiría también a impulsar la producción nacional”.

“Si esto no se corrige es difícil controlar el contrabando de extracción”.

Refiriéndose a Cuba: “Van hacia un solo cambio y tiene una paridad con el dólar”.

Considera importante “industrializar al país” y “volver al campo”, como una manera de garantizar la “soberanía alimentaria”.

Advierte que “la única forma de combatir la inflación es con la producción de bienes y servicios y la productividad”.

Refiere que en Venezuela “nos acostumbrados a la renta petrolera, 97% de los ingresos en dólares son por ese concepto. Tenemos que resolverlo”.

Otra iniciativa para fortalecer la economía es la de “desarrollar el turismo”, comenta. “Eso pasa por la seguridad, la vialidad, la infraestructura”.

Refiriéndose al precio de la gasolina asegura que “obligatoriamente” debe ajustarse su valor “en forma razonable, gradual y que se llegue, incluso, a cobrarla a precios internacionales, manteniendo el subsidio a sectores que realmente lo requieren como el transporte público y de carga, tomando en cuenta la opinión de los técnicos”.

Fíjese el lector que todas son afirmaciones del tipo “si el enfermo no se cura, se muere” o “si el enfermo se cura, vivirá”. De las listadas tengo dos favoritas y las disertaré aquí, sin mucho esfuerzo, para ustedes. La primera va así: “La única forma de combatir la inflación es con la producción de bienes y servicios y la productividad”.

En esta afirmación del diputado Ferrer subyace la tesis de que gracias a las bondades del modelo populista que tenemos desde febrero de 1999, los venezolanos estamos en capacidad de demandar más productos y servicios y dado que lo que explica la escasez es que nuestra productividad es baja, entonces la demanda supera la oferta, originándose así una presión alcista sobre los precios. Como según Ferrer ésa es la única solución, entonces aquella es la única causa. Y es que amigo lector, otras soluciones implicarían de inmediato la existencia de otras causas de la inflación como por ejemplo la –harto demostrada durante 16 años– incompetencia del gobierno del cual forma parte el mismo diputado Ferrer.

Mi segunda favorita es: desarrollar el turismo pasa por “la seguridad, la vialidad, la infraestructura”. Esta me encanta por su economía, pues el diputado la despacha así no más, saltándose, por ejemplo, 22 planes de seguridad integral desde el año 1999 cuyo éxito llevó a que el año 2014 tuviéramos apenas 24.980 fallecidos por la violencia, lo cual se tradujo en una tasa de homicidio intencional de 82 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, tasa que nos convirtió en el segundo país más violento del mundo, superado tan solo por Honduras, donde la tasa de homicidio intencional fue de 104 muertes por cada 100.000 habitantes. El caso es que en Venezuela se asesina más que en los territorios ocupados por ISIS y Boko Haram.

Al final, lo que subyace en la tautología retórica del diputado Germán Ferrer es un enfoque que desestima no solamente al crimen y la corrupción, sino también los riesgos del déficit fiscal, la inflación, los shocks externos (precio del crudo) y la reacción de los agentes económicos a ciertas políticas agresivas como las expropiaciones y los controles de precio. Ese enfoque se llama populismo macroeconómico. El sabelotodo Ferrer lo ignora.

 

(1) http://www.eluniversal.com/economia/150525/creen-que-unificar-tipo-de-cambio-bajara-distorsiones

 

c.e.tinoco.g@gmail.com