• Caracas (Venezuela)

César Tinoco

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La paz de Nicolás

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Según las palabras de Nicolás Maduro, recogidas en el portal de la Agencia Venezolana de Noticias con motivo de su reciente jornada de “shopping” en Nueva York: “Ha sido una victoria de la diplomacia bolivariana de paz… la diplomacia bolivariana, la diplomacia humana, la diplomacia de la paz, la nueva diplomacia que permitirá construir una nueva geopolítica de los libertadores”.

¿Diplomacia de la paz?

Veamos. Hay formas sencillas de aproximarse al concepto de paz. Por ejemplo, una puede ser expresar la paz en términos de la armonía alcanzada por un país con la ausencia de guerra o conflictos. Otra forma de aproximarse al concepto de paz es a través de su ausencia. Uno puede incluso calificar la ausencia de paz con una puntuación del 1 al 5: mientras mayor es la ausencia de paz, mayor la puntuación.

El anterior concepto es el empleado por el Índice de Paz Global (IPG), un modelo que lleva el Institute for Economics and Peace (Sidney, Australia) que busca determinar los atributos culturales e institucionales que están asociados a estados de paz. En su edición de 2015, el IPG lista 162 países con base en 23 indicadores, cualitativos y cuantitativos, seleccionados como los mejores conjuntos de datos que reflejan la ausencia de paz por un panel de expertos internacionales. Tales indicadores combinan tanto factores internos como externos y abarcan 3 amplias categorías: conflictos domésticos e internacionales en proceso, niveles de inseguridad en la sociedad y militarización.

A modo de ejemplo, algunos de los 23 indicadores son: tasa de homicidios (por ejemplo, 82% para 2014 según el Observatorio Venezolano de Violencia), tasa población encarcelada, facilidad de acceso a armas de destrucción menor (por ejemplo, granadas), nivel de crimen violento, nivel de terror político (por ejemplo, persecución de activistas de derechos humanos), probabilidad de demostraciones violentas (por ejemplo, colectivos armados), número de conflictos internos y externos ocurridos (por ejemplo, Guyana y Colombia) y gasto militar como porcentaje del PIB (por ejemplo, compra de aviones Sukhoi en plena recesión con inflación y escasez). La puntuación final se obtiene mediante un promedio ponderado de paz interna y externa en el que se le asigna 60% a la primera y 40% a la segunda. Tal y como ya lo dije: a mayor puntuación, mayor ausencia de paz.

En la edición de 2015, los 5 primeros países más pacíficos del mundo, con sus puntuaciones expresadas entre paréntesis, son: Islandia (1,148), Dinamarca (1,150), Austria (1,198), Nueva Zelanda (1,221) y Suiza (1,275). Venezuela ocupa el lugar 142 de los 162 países listados, con una puntuación de 2,493 misma que viene empeorando particularmente desde 2013, fecha en que alcanzó la puntuación de 2,370 puntos y el lugar 128 en la lista y fecha que coincide con la llegada de Nicolás Maduro a la presidencia.

En otras palabras y para que usted lo visualice mejor, amigo lector, cuando Nicolás se estrenó como presidente de Venezuela, el país ocupaba el lugar 35 como país de menor paz en el mundo. En tan solo 2 años, otro éxito innegable de Nicolás, conocido cariñosamente en los Starbucks del imperio como “The Appeaser”, ha sido escalar 14 posiciones para llevar a Venezuela al lugar 21 de 162 como país con menor paz en el mundo.

Así, unas veces rodilla en tierra y otras a paso de vencedores, Nicolás Maduro nos acerca al sitial de honor ocupado por Siria donde gobierna su felicitado colega Bashar Al Asad.

Otra vez: ¿Diplomacia de la paz?

 

c.e.tinoco.g@gmail.com