• Caracas (Venezuela)

César Tinoco

Al instante

El impacto en la propia banca

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Hasta el momento de escribir éste artículo, miércoles 15/abril, no ha sido  comentado aún en la prensa nacional el impacto que la Providencia 011 del Cencoex, publicada en la Gaceta Oficial N° 40636 el pasado viernes 10/abril, tendría sobre la propia banca nacional.

El año pasado tuve la oportunidad de dirigir dos trabajos de investigación sobre la banca venezolana. En el primero y para dos muestras de bancos, una de capital privado y otra de capital del Estado, utilizamos una prueba estadística para corroborar que existen diferencias significativas entre las razones financieras que evalúan la gestión gerencial (la M del acrónimo Camel) de ambas muestras. Adicionalmente, verificamos que la gestión gerencial en la muestra de bancos de capital del Estado desemboca en una menor rentabilidad. Hay, pues, una deficiencia en la gestión gerencial de la banca pública cuando se la compara con la privada.

En el segundo relacionamos, para dos muestras similares, una razón de rentabilidad de activo con dos razones de solvencia patrimonial y una variable “dummy” a la que le dimos el nombre de “gestión bancaria eficaz”. Adicionalmente, utilizamos la misma prueba estadística para corroborar la diferencia significativa entre la rentabilidad del activo de ambas muestras: en los bancos de capital del Estado es sustancialmente menor.

Se ha mencionado en la prensa nacional que el ahorro en dólares derivado de lo establecido en la mencionada providencia ronda en los 2.800 millones de dólares, cifra que traducida a la tasa de 12 bolívares por dólar, alcanza los 33.600 millones de bolívares. Tal monto y por la vía de tarjetas de crédito, pasaría a formar parte del activo de la banca de capital del Estado.

Para el febrero/2015, la morosidad de los bancos de capital del Estado que evidencian créditos en tarjetas, alcanzó 2,23% de la cartera de créditos bruta, morosidad que resulta 5 (cinco) veces mayor que la verificada en el grupo de bancos de capital privado. Dicha morosidad viene en aumento para la muestra de banca pública. En efecto, para febrero/2014 era de 2,46%. Para diciembre/2014 bajó a 2,04%, y ahora se encuentra en el 2,23% mencionado. El aumento de dicha morosidad, además de la mala gestión del crédito, es una consecuencia de la evolución de nuestra economía: estamos en medio de una recesión con altísima inflación y altísima escasez. Las consecuencias de la miopía de la banca pública se cosechan en esta etapa del ciclo económico.

En el escenario de “avalancha” de otorgamiento de tarjetas de crédito, podría pensarse que el aumento de la cartera de créditos de la banca pública en 33.600 millones de bolívares en pocos meses, se traducirá en mayores ingresos financieros y en mayor rentabilidad. Sin embargo, teniendo en cuenta los 2 trabajos mencionados que corroboran el pobre desempeño gerencial en la banca pública, considerando su morosidad creciente y la situación de estanflación con escasez por la que atraviesa nuestra economía, lo más probable es que tal volumen de bolívares en el activo de la banca publica tenga el efecto contrario. Les explico.

En primer lugar la avalancha saca a los bancos de su planificación. En segundo lugar, en algunos bancos de capital del Estado los plazos de crédito son mayores (Banco de Venezuela y Banco Industrial de Venezuela, por ejemplo) y tal avalancha aumentará la duración del activo con relación a la del pasivo, ampliando así la brecha con impacto negativo en el patrimonio. En tercer lugar, dada la agresión de la que ha sido víctima el consumidor (el poseedor de la tarjeta) y el oportunismo de otros consumidores que aprendieron a arbitrar, los incentivos para incurrir en el impago son enormes.

 

c.e.tinoco.g@gmail.com