• Caracas (Venezuela)

César Tinoco

Al instante

El costo de la ficción de Nicolás

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Ya hace más de 2.400 años que conocemos, en forma documentada, que toda movilización militar es costosa. Allí está por el ejemplo, El arte de la guerra en la versión de Fernando Puell de la Villa del año 2000, que establece en el capítulo 2 de sus 13 capítulos canónicos, lo siguiente:

“Sólo cuando dispongas de una provisión diaria de mil monedas de oro, podrás movilizar un ejército compuesto por mil carros ligeros tirados por cuatro caballos, otros mil carros revestidos de cuero y tirados por cuatro caballos, más cien mil hombres pertrechados con armaduras. Sólo entonces podrás abastecerlo con provisiones transportadas desde bases situadas a 500 kilómetros de distancia (1.000 li) y afrontar los gastos que exija su movilización, tanto en el propio país como en el campo de batalla, incluidos los costos derivados de pagar a tus asesores y a los observadores extranjeros, y el importe de los productos necesarios para mantener en buen estado arneses, carros y blindajes”.

En la Internet es posible ubicar cualquier cantidad de artículos relacionados con el costo del despliegue de unidades militares y su logística y mantenimiento en el teatro de operaciones.

Por ejemplo y sin pretender ser exhaustivo, las actividades del despliegue militar y su logística son: acondicionamiento de pistas y operaciones aéreas; almacenamiento, mantenimiento y suministro de municiones; construcción y/o reparación, operación y mantenimiento del campamento base; servicios de comunicación y tecnología de información; generación de electricidad; mantenimiento preventivo y correctivo de equipos (desde pistolas y fusiles hasta carros, anfibios, tanques, aviones y helicópteros); servicios de control y extinción de fuego; suministro y almacenamiento de alimentos y operaciones relacionadas con la alimentación de la tropa desplegada; servicios de distribución de hielo y agua; distribución de combustible; disposición de desechos; servicios de lavandería; servicios de recreación; servicios de procura y apoyo; y servicios médicos.

Cada una de las actividades anteriormente mencionadas tiene un costo que aumenta en la medida en que se añadan más tropas y/o se prolongue la situación de despliegue. Por ejemplo, dependiendo de la fuente y hacia el año 2012, el costo de mantener un soldado norteamericano sirviendo en Afganistán oscilaba entre 850.000 y 1.400.000 dólares al año.

Tomemos para el caso venezolano la tercera parte de la menor de las cantidades, es decir, 283.000 dólares al año o 776 dólares al día (1 año = 365 días). Supongamos que la cantidad de efectivos militares desplegados en la frontera es de 3.000 en Táchira desde el 19/agosto hasta el 13/septiembre y 3.000 en Zulia desde el 08/septiembre al 13/septiembre. Pues bien el costo del despliegue militar hasta el 13/septiembre, era de 72 millones de dólares. A dicha cifra habría que sumarle el costo de la paralización de actividades comerciales que, según Fedecámaras Táchira y en San Antonio de Ureña, asciende a 3 millones de dólares diarios. Pongámosle 3 millones diarios más en el caso de Zulia, y la paralización comercial totaliza hasta el 13/septiembre, los 192 millones de dólares, los cuales sumados al costo del despliegue militar hacen 264 millones de dólares, mismos que al cambio del dólar Simadi (200 bolívares por dólar) resultan en 52.800 millones de bolívares.

Para que el lector tenga idea de la magnitud de la cifra, la misma equivale a casi 4 veces la utilidad neta del banco de Venezuela durante los 6 primeros meses de este año 2015 (14.059 millones de bolívares) y todavía no incluye el cuantificado de los daños materiales y morales por la violación de derechos humanos a colombianos, venezolanos e indígenas por igual en la frontera.

Tan costosa resulta la guerra que dicho capítulo 2 del libro de Sun Tzu, concluye expresamente con una recomendación: “Persigue la victoria rápida, huye de las operaciones prolongadas”. Todo lo contrario de lo que hace Nicolás: prolongar indefinidamente la ficción y su costo para permanecer en el poder y continuar con una irresponsable farra monetaria que dura ya 16 años.

 

c.e.tinoco.g@gmail.com