• Caracas (Venezuela)

César Tinoco

Al instante

El consentimiento

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Desde hace 11 años, Venezuela emite una clara señalización a Guyana sobre los atributos de su política exterior. Primero fue Hugo Chávez quien a partir de 2004 minimizó el problema de la reclamación a cambio del apoyo de Caricom (Caribbean Community and Common Market) en la OEA. Luego vino el expreso y notorio abandono de la política exterior venezolana en manos de cancilleres sin formación ni experiencia en el área: Nicolás Maduro (2006-2013), Elías Jaua (2013), Rafael Ramírez (2014) y Delcy Rodríguez (2014-2015).

Los dos anteriores hechos conformaron, en la percepción de Guyana, el sustrato para las acciones que recientemente ha emprendido no solamente en la zona en reclamación sino en aguas territoriales venezolanas.

En efecto, en octubre/2013 la marina militar venezolana detuvo en aguas venezolanas al buque de investigación sísmica Teknik Perdana, que exploraba en busca de petróleo en una concesión “offshore” de Guyana a la petrolera estadounidense Anadarko. A la detención del buque siguió una airada nota de protesta por parte de Guyana a la que Venezuela, con Elías Jaua como canciller, respondió sin firmeza, con un simple comunicado de prensa.

Un año después, el 23/diciembre/2014, Carolyn Rodrigues-Birkett, la canciller de Guyana (en el cargo desde abril/2008), nos hizo conocer, a través de la prensa de su país, que el gobierno de Guyana consideraba emprender una acción judicial para dirimir el reclamo venezolano de soberanía sobre la región de Esequibo. Por si fuera poco, detalló algo que no sabíamos: “Venezuela había sido informada de las nuevas vías de solución al conflicto”. La respuesta de Venezuela, aislada del hecho y orientada hacia estrategias en otras regiones del mundo, fue nombrar a Delcy Rodríguez como ministra de Relaciones Exteriores.

El 20/febrero/2015, el gobierno de Guyana le vuelve a hablar al presidente Maduro a través de la prensa de Guyana: le hace conocer la partida de la plataforma “Deep Water Champion”, desde su base en Louisiana, Estados Unidos, hacia el bloque costa afuera Stabroek Block, lugar donde la Exxon Mobil comenzaría sus perforaciones hacia mediados de marzo/2015. Dicho bloque se encuentra en una zona marítima por delimitar en virtud de la reclamación territorial de Venezuela. El anuncio lo hicieron el ministro de Recursos Naturales y Medioambiente de Guyana, Robert Persaud, el vicepresidente de Exxon Mobil, Jeff Simon y el “Country Manager” de Esso, Chuck Calavan. La habitual cortesía del ministro Persaud le permitió a Maduro conocer además, que Esso cuenta con la aprobación de todo el gabinete de Guyana para iniciar sus estudios geológicos y geofísicos.

Apenas trece días después, el 5/marzo/2015, el Guyana Times fue el encargado de la misión de comunicarse con Nicolás Maduro: volvía a informarle que la plataforma anteriormente mencionada ya se encontraba en posición para iniciar sus actividades exploratorias. En declaración aparte, la Exxon Mobil también se comunicaba con Maduro y le decía que operaba el bloque con el permiso de Guyana y que “las disputas fronterizas son materia que deben resolver los gobiernos a través de discusiones bilaterales en foros internacionales apropiados para tal fin”.

De acuerdo con María Alesia Sosa (1), además de la concesión a la norteamericana Exxon Mobil en el bloque Stabroek y a la norteamericana Anadarko en el Bloque Roraima, hay vigente una más: la de la empresa canadiense CGX Energy en el bloque Pomeroon. De hecho, y sin mencionar a los españoles y sus socios malasios, hasta los chinos con su China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) han mostrado interés en explorar en Guyana.

Un reflejo del consentimiento del gobierno de Nicolás Maduro a las concesiones otorgadas en la zona en reclamación lo constituye también la página web de nuestra embajada en Guyana. Su sección “Relaciones Bilaterales” (2) da cuenta del insistente deseo venezolano de participar en “empresas mixtas” para “la comercialización y distribución de gasolina y la construcción de un Gasoducto desde Venezuela-Guyana-Surinam como una contribución para romper las asimetrías y fortalecer la integración comercial productiva”.

Por cierto, nuestra embajadora en Guyana no habla inglés. Eso quizá explica la propensión de Guyana a decirnos las cosas a través de comunicados de prensa.

 

(1) http://runrun.es/rr-es-plus/investigacion/146630/10-claves-para-entender-los-regalos-de-venezuela-guyana-3.html

(2) http://guyana.embajada.gob.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=5&Itemid=8&lang=es

 

c.e.tinoco.g@gmail.com