• Caracas (Venezuela)

César Tinoco

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Desmintiendo a Jesús Faría

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El pasado domingo El Nacional reseñó la entrevista que le hizo Televen al ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera Inexistente, Jesús Faría, en el programa Diálogo Con, en donde este demuestra que es un “amateur” en el arte de aforar hechos que no son verdad, pues resulta extremadamente fácil desmentirlo.

De sus mentiras en la entrevista, rescato tres. La primera fue “la oposición no tiene nada que aportar. Somos la única fuerza política que ha asumido el problema económico con seriedad”. La segunda fue que, como consecuencia de la caída de los precios petroleros, “se hizo necesario crear otros métodos y un conjunto de políticas que nos permitirán avanzar en una nueva dirección”. Finalmente, la tercera fue “aquí hay un gobierno muy firme que tiene apoyo internacional”.

La lista de aportes de la sociedad civil y de la oposición es larga. Algunos de tales aportes pueden leerse aquí mismo en El Nacional, por ejemplo en mi artículo “La evolución de Nicmer Evans”, del 26 de junio de 2015 (http://www.el-nacional.com/cesar_tinoco/evolucion-Nicmer-Evans_0_653334792.html). El más reciente aporte lo hizo la oposición hace apenas dos meses, el pasado 27 de abril de 2016, cuando la Comisión Permanente de Finanzas y Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional, presentó una propuesta con base en 10 puntos claves para la recuperación del país en materia económica.

Su primera mentira desmontada ministro, con base en información perfectamente ubicable en la Internet: la oposición sí ha estado y está aportando, contribuciones un poco manchadas por algunas torpezas como la reunión secreta en Santo Domingo y el inútil proyecto de ley dizque para que los venezolanos ahorremos, impulsado por Williams Dávila.

Con relación a la segunda mentira, el pasado 8 de junio se cumplieron 65 años del así denominado “BP Statistical Review of World Energy”, una publicación anual que, según la compañía British Petroleum (BP), “suministra información globalmente consistente, objetiva y de alta calidad sobre los mercados de energía mundiales”.

Según el informe de BP, en 1998, con el ascenso de Hugo Chávez al poder, la producción venezolana de crudo alcanzó un máximo local de 3,5 millones de barriles diarios y a partir de ese año, comenzó a disminuir a razón de 37.000 barriles por año hasta llegar, ahora en 2015, a 2,6 millones de barriles: en las cifras de BP, la pendiente de disminución desde 1998 luce uniforme, inalterada, reflejando el pésimo manejo de la industria petrolera por parte de Hugo Chávez y su lenta destrucción hasta llegar a lo que es hoy: una empresa que acumula cuentas por cobrar para financiar lealtades en la OEA, en el Alba y en la Unasur y apenas genera efectivo a costa de cuentas por pagar a sus proveedores.

Pdvsa fue utilizada como lo sugiere la matriz del Boston Consulting Group, como vaca lechera, para financiar la “estrella” de la revolución. Solo que la revolución no resultó en “estrella” o “interrogante”, sino en “perro” a juzgar por los resultados de la misma: una alta tasa de homicidio intencional, recesión económica, altísima inflación, escasez de medicinas y alimentos, racionamientos de agua y electricidad, leyes inútiles aprobadas en modo habilitante, anarquía, corrupción y ministros tan iletrados como falaces.

Su segunda mentira desmontada ministro: no ha sido un problema de precios petroleros. El problema ha sido el populismo de Hugo Chávez continuado por Nicolás Maduro.

Con relación a la tercera mentira, la votación en la OEA el pasado 15 de junio para conocer el Informe Almagro sobre Venezuela, fue de 20 contra 12 a favor de conocer el informe. Traducidas a porcentaje, las cifras anteriores significan 59% contra 35%. Por cierto, proporciones parecidas a las habidas en las elecciones parlamentarias del pasado 6 de diciembre de 2015, con 56% contra 41% a favor de la oposición.

Su tercera mentira desmontada ministro.

Al verlo y escucharlo a usted, toma sentido la crisis: un ministro que dice tener estudios de pregrado en Economía Política en Berlín, Alemania y de posgrado en Economía Internacional en la UCV, en Relaciones Económicas Internacionales y Ciencias Políticas en Universidad de Constanza, en Constanza, Alemania, se revela públicamente como embustero, poco documentado y no sabe siquiera interpretar una simple proporción.