• Caracas (Venezuela)

César Tinoco

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Cambio de canal

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El 22/diciembre/2011, el periodista Eugenio Martínez escribió un artículo en donde planteaba que las estrategias electorales del presidente Chávez habían estado caracterizadas, hasta esa fecha, por una relación inversa entre peores indicadores sociales y su aceptación-apoyo por una parte, y la creación de las misiones, su posicionamiento como marca en el imaginario popular y el gasto público por la otra (1).

Unos días después me avoqué a calcular el cuantificado de dicha relación utilizando la información que había hasta el momento. Con el Estudio de Opinión Pública Nacional, cuarto trimestre de 2011, de Alfredo Keller y con el “Balance de Gestión Social y Ambiental 2010” de Pdvsa, disponible en su portal, cuantifiqué la correlación (Pearson) entre las siguientes 2 series de datos: grado de aceptación del presidente Chávez y aportes a las Misiones. Obtuve una correlación negativa y alta, igual a -0,73 entre las 2 series de datos. En otras palabras, confirmé cuantitativamente la tesis  Martínez: Chávez a medida que perdía apoyo, gastaba más en misiones (2).

¿Sabe usted, amigo lector, lo que conecta a ambas variables? Pues, de acuerdo con El fin del poder, de Moisés Naím (Debate, 2014) uno de los cuatro canales a través de los cuales se ejerce el poder es la recompensa. Según Naím, cualquier persona con la capacidad de ofrecer recompensas materiales dispone de una importante ventaja a la hora de lograr que otros se comporten de manera coincidente con sus intereses: las misiones eran la recompensa que daba Chávez a sus votantes.

Han transcurrido tres años desde aquel cálculo y nueva información ha visto la luz. Por ejemplo, con los datos aportados por el Balance de la Gestión Social y Ambiental de Pdvsa 2013 parte 5, disponible en su portal, es posible verificar la vigencia de la tesis de Eugenio Martínez.

Entre 2001 y 2012 incluido, el monto total destinado a Misiones y Programas Sociales fue de 106.155 millones de dólares, de los cuales 26,7% o 28.293 millones, el monto más alto, fue gastado en 2012, año de elecciones presidenciales. Utilizando nuevamente datos de Keller y Asociados hasta el 2012, obtuve una correlación de -0,80 entre el grado de aceptación del presidente Chávez y los aportes a las Misiones y Programas Sociales. Fíjese el lector: la correlación entre ambas variables se acentuó, se hizo más fuerte, pues pasó de -0,73 en 2010 a -0,80 en 2012.

Recientemente y para septiembre/2014, la firma Keller y Asociados informaba sobre la continua y acentuada caída de la popularidad del presidente Maduro. Aprovechando los datos de Keller y suponiendo que se mantiene la tesis Martínez de que a menor popularidad, mayor gasto en misiones, hice un sencillo ejercicio.

Manteniendo la tendencia de la popularidad de Maduro, calculé cuánto debería ser el gasto en misiones este año de 2015 para mantener al menos la correlación entre las variables mencionadas en -0,73. El resultado fue que el aporte a misiones debería ubicarse para 2015, en 25.000 millones de dólares, un número imposible para Pdvsa en 2015.

Entonces, en el desespero del desmoronamiento y sin posibilidades de recompensar, con altísima inflación, con escasez, con estancamiento económico, con alta tasa de homicidio intencional, cabe la siguiente pregunta, ¿Qué hará el gobierno para mantenerse en el poder?

Facilito. El gobierno ya cambió de canal. Recurre a la fuerza, el canal que le queda de los cuatro mencionados por Naím para ejercer el poder. Ya no puede ni siquiera utilizar el canal del mensaje: solo 22% de los venezolanos cree todavía en Maduro. Aun así  mentirá y engañará, con cuentos de muy mala factura por cierto, para luego criminalizar a la oposición y sacarla del juego político. Lo estamos viendo desde febrero/2014.

c.e.tinoco.g@gmail.com