• Caracas (Venezuela)

César Pérez Vivas

Al instante

La receta de Giordani

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Si algo podrá registrarse en el futuro de esta “revolución bolivariana” es la particular forma como sus principales dirigentes buscan disimular y omitir sus responsabilidades ante el descomunal desastre producido en la vida social, cultural y económica de la nación.

No se ruborizan en lo más mínimo para señalar a otros de sus fracasos, y como si no hubiesen sido parte esencial del gobierno aparecen en escena dictado cátedra de la forma como deben conducirse los asuntos públicos. Solo que sus recomendaciones son tan imprecisas y genéricas como las políticas aplicadas que han traído esta debacle.

Recientemente volvimos a leer al inefable señor Jorge Giordani en algunos medios de comunicación descubrir el agua tibia. “La economía venezolana es una bomba de tiempo”, ha dicho con voz grave el jefe de la política económica durante buena parte de este régimen socialista. Solo que esa bomba de tiempo fue armada, precisamente, por las políticas que Giordani junto al difunto presidente Chávez aplicaron. Esa bomba de tiempo es obra directa de este señor, que ahora quiere mostrarse distante del desastre que sus ideas nos han generado. Maduro y su equipo no ha hecho otra cosa que continuar las mismas políticas, para así “preservar el legado del Comandante Supremo”, como acostumbran a decir los voceros de la cúpula gobernante.

El gasto público desordenado, el regalo de nuestro petróleo y de nuestras finanzas a países extranjeros, el establecimiento de empresas públicas ineficientes y corruptas, el control de cambio fuente de un gran saqueo de nuestras divisas, el control de precios, la confiscación de empresas, la estatización de buena parte de la economía privada, y el brutal endeudamiento de la nación, entre otras políticas, fue obra del comandante Chávez, con la asesoría directa de Jorge Giordani, como su jefe del área económica. El propio exministro reconoce en su carta a Maduro, con ocasión  de su separación del gobierno, la forma como estrangularon las finanzas públicas para garantizarse el triunfo en las elecciones de 2012. No les importó la salud económica de la república, lo importante era el poder, a cualquier precio. Chávez y Giordani quebraron el país, y así lo reconoce este último cuando en dicha carta expresó lo siguiente:

“En este camino del proceso bolivariano era crucial superar el desafío del 7 de octubre de 2012, así como las elecciones del 16 de diciembre de ese mismo año. Se trataba de la consolidación del poder político como un objetivo esencial para la fortaleza de la revolución y para la apertura de una nueva etapa del proceso. La superación se consiguió con un gran sacrificio y con un esfuerzo económico y financiero que llevó el acceso y uso de los recursos a niveles extremos que requerirán de una revisión para garantizar la sostenibilidad de la trasformación económica y social”. Ahora reaparece el exministro de marras a expresar su preocupación por la catástrofe en la que estamos, y sin que se le arrugue en un ápice su rostro nos lanza su receta. Esto propone.

•        “Asumir la crisis como lo hizo el comandante Chávez en 2009, hablándole claro al país y al pueblo venezolano.

•        Nacionalización del sector financiero y del comercio exterior.

•        Reestructuración inmediata del aparato del Estado en cuanto a las empresas del Estado como Pdvsa, las empresas básicas de Guayana, la empresa de electricidad, las telecomunicaciones, y las dedicadas a la alimentación. 

•        Unificar la política cambiaria.

•        Decretar una reforma fiscal progresiva.

•        Congelar el aparato burocrático del Estado haciéndolo eficaz y eficiente.

•        Estimular la producción nacional de alimentos a través de la protección de los pequeños y medianos productores del campo y la ciudad.

•        Construir un equipo económico de emergencia que le rinda cuentas al país de manera permanente.

•        Iniciar un período especial de ajuste de la economía salvaguardando los avances de la revolución en el campo social y estimulando la creación de empleos productivos”. (ww.aporrea.org/contraloria/n271921.html).

Cuando se analiza con detenimiento la receta Giordani uno tiene que llegar a  la triste conclusión que se trata “de más y peor de lo misma medicina” que nos trajeron a la presente debacle. Todas esas propuestas las ha aplicado antes. Los resultados están a la vista.

Venezuela no sale de esta tragedia con recetas como las que Giordani le recomendó a Chávez, ni con las que hoy le ofrece públicamente a Maduro.

Para salir de esta tragedia hay que cambiar totalmente el modelo comunista que Giordani implantó junto con Chávez. Maduro cabalga sobre ese modelo, tratando de sobrevivir. El problema no solo es la incapacidad de Maduro y de los discípulos que Giordani dejó en el BCV y en Finanzas. El problema es seguir atado a las recetas decimonónicas del socialismo del siglo XXI.

Nuestra patria debe ir a la democracia moderna, con una economía social y ecológica de mercado, que abra el cauce a la iniciativa privada, y permita poner en marcha las grandes potencialidades económicas, éticas, culturales y sociales de nuestros ciudadanos.