• Caracas (Venezuela)

César Miguel Rondón

Al instante

No caiga en provocaciones

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Los hermanos Rodríguez.

Los Hermanos Rodríguez son un trío extraordinario de boleristas con ya varias décadas animando veladas familiares y programas de radio y televisión. Son una buena herencia de la tradición del trío bolerístico en el Caribe. Pero los hermanos Rodríguez también son un dúo. Un dúo que ha quedado como último recurso de provocación para levantar una inmensa polvareda que tape, oculte y distraiga el fracaso final del régimen que padecemos.

Ella ya ha tenido suficiente cobertura y no pocas críticas en su desafortunado papel como canciller. Él, psiquiatra de profesión, ha optado últimamente, como último recurso, por enervar los ánimos de los venezolanos. Es un provocador de oficio, ¡y mire que lo sabe hacer! Más de uno anda por allí frustrado cada vez que habla este individuo. Más de uno se lamenta, ¡caramba ahora nos van a poner este inconveniente, esta trampa, este obstáculo y esto otro! Pero, vistos con la calma y serenidad del caso, los argumentos del psiquiatra son cada día más ilógicos y disparatados; cada día más inaceptables: el absurdo del absurdo del absurdo. Por eso hay que reducirlo a su rincón: no es más que un provocador ejerciendo cínicamente su papel. Mal hace usted si se deja llevar por esas alharacas. No son más que silbidos en la oscuridad. No caiga en provocaciones.

Lo importante es que, en el trance de estos estertores, el gobierno está tan desbaratado ya que pareciera alucinar. El gran titular de El Correo del Orinoco de esta mañana cita a Maduro: “El principal reto es defender a Venezuela en el mundo”. Como si fuéramos Krypton y de aquí saliera el que pudiera encarnar Supermán. En el día del periodista afirmó: “Tenemos que tener medios públicos y comunitarios con público”. La frase, sin duda hilarante, es el mayor reconocimiento de un gran fracaso. Está reconociendo que no tienen público, léase pueblo. No, no solo no tienen pueblo sino que este los adversa de manera definitiva, abierta e irreversible.

Pero reparemos, ahora, en otros detalles importantes. Hoy se publica una noticia que no podemos pasar por debajo de la mesa. En Crónica.Uno, Mayela Armas reseña: “En la Vicepresidencia de Economía se baraja la venta de empresas. Un sector del gobierno contempla salir de algunos de los activos que fueron nacionalizados como es el caso de Sanitarios Maracay e Inveval”. El presidente reconoce que no tiene público, y ahora también reconoce que todo el proceso de nacionalización fue un fracaso. Por eso, cuando ya no hay dinero, están pensando en salir de esas empresas. Reprivatizarlas, que vuelvan a los empresarios de verdad.

Mientras, ¿qué dicen los empresarios? Ayer se instaló la 72a Asamblea General de Fedecámaras. En reseña de Roberto Deniz, en Konzapata, Francisco Martínez, presidente del organismo cúpula, afirma: “Esta crisis es el costo del dogmatismo, la inexperiencia y la improvisación. Este modelo es un proyecto anacrónico a gran escala. ¿Qué más se le puede pedir a este pueblo?”.

Exactamente, esa es la pregunta: ¿Qué más se le puede pedir? Por eso, crea solo en Los Hermanos Rodríguez, que tan armoniosamente cantan el bolero. Los otros solo chillan y desafinan.