• Caracas (Venezuela)

César Miguel Rondón

Al instante

Manolito vicepresidente

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La incapacidad es tal que pareciera que están jugando con nosotros. Cuando el joven vicepresidente Arreaza hizo su anuncio solemne sobre el precio de los huevos y dijo que ahora costarían 480 bolívares, era evidente que estos huevos –o excreta de gallina, como leí en un titular provinciano– iban a volar del mercado. La escasez estaba decretada.

Ya antes he referido la anécdota. El mismo día del anuncio voy al mercado y todos los clientes no tenían otra prioridad que aprovisionarse de cartones y más cartones de huevos. Todos sabían que estos desaparecerían. Lo sabía todo el mundo menos Arreaza que, por lo visto, no tiene el mínimo sentido de cómo se maneja la economía, no digamos la macro, sino la pequeña y sencilla economía doméstica, la de la casa.

Hoy Konzapata.com trae un titular terrible: “Nicolás Maduro y los huevos de Jorge Arreaza hunden al chavismo en las encuestas”. El dúo va de mal en peor. Maduro no da pie con bola. A manera de ejemplo vale esta declaración reciente: “O gana el pueblo o gana el pueblo”, con lo cual cada día se revela más como un individuo que no cree en la democracia, o que no espera respetar los resultados democráticamente.

Y, por la otra parte, tenemos a Arreaza que, de manera insólita, incrementa sus desaciertos. Me trae a la memoria a Manolito, el amigo de Mafalda, aquel gordito ingenuo y torpe que ayudaba a su padre en el manejo de la bodega, el que sacaba la lengua para hacer las cuentas con un lápiz de escasa punta, llegando sesudamente a conclusiones del tipo 2 más 2 son 4. Y cuando la cuenta no daba, pues a voltear el lápiz y a borrar. Y en esas parece estar ahora Arreaza porque, según anuncia, viene una reculada increíble.

En El Universal el gran titular de hoy dice: “El gobierno aprobó subsidio para huevos y la carne de porcino. El vicepresidente Jorge Arreaza anunció la exoneración del pago del impuesto sobre la renta al sector primario de la agricultura, por los próximos 3 años, y subsidio a los alimentos balanceados para animales. Los productores avícolas recibirán un subsidio temporal de 250 bolívares por cada cartón de huevos de 30 unidades. El kilo de carne de pernil se expenderá a 585 bolívares, y en mercados a cielo abierto, 400 bolívares”.

Adriana Núñez, al leer la noticia, hizo una observación rápida y acertada: “Ah, caramba, el subsidio es ahora lo que había quitado antes, corrigió la cuenta”. La borró a lo Manolito, pero ya el daño está hecho.

Y hay un detalle importante que nos comenta Luis Carlos Díaz: como sea, como quede el precio del producto en el mercado, este no se puede adquirir con un día de trabajo. Según el último aumento del salario mínimo, el día de trabajo está en 320 bolívares; con eso usted no compra un cartón de huevos, con eso no se compra nada. De manera tal que le sugerimos al vicepresidente Arreaza que mejor bote el lápiz porque la cuenta nunca le dará. Para eso hay expertos economistas, con mejores herramientas y sólidos estudios académicos, que no improvisan ni juegan con el pueblo y sus magros bolsillos.

Mientras, el otro integrante del dúo seguirá ignorando problemas como este para continuar en sus amenazas y desplantes cuando ya apenas restan 10 días para la fecha electoral.