• Caracas (Venezuela)

Carlos Nieto Palma

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La muerte del Conejo

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La reciente muerte de Teófilo Rodríguez Cazorla, alias el Conejo, ex pran del internado judicial de San Antonio en la isla de Margarita, ha convulsionado a la opinión pública en los últimos días por todo lo que ha acarreado su muerte y de lo cual la ciudadanía se ha hecho eco por los videos que han circulado en los diferentes medios de comunicación social y las redes sociales donde vemos a los reclusos de la cárcel de San Antonio mostrando y disparando el arsenal de armas que poseen.

El Conejo había salido en libertad a mediados del año pasado, después de pasar unos cuantos años preso por tráfico de drogas y que lo llevó a convertirse en el pran de la cárcel de Margarita donde ejercía el control total de los negocios turbios que desde allí se efectuaban, se dice que desde la calle seguía manteniendo este control por medio de un nuevo pran designado y vigilado por él.

Muchos se preguntarán y se asombrarán al ver el arsenal de armas que exhibieron los reclusos cuando le rendían honores a su líder en un paso que su cadáver hizo por la cárcel de San Antonio, donde su cadáver fue llevado y permaneció por espacio de tres horas dentro de sus instalaciones con la debida anuencia del Ministerio para el Servicio Penitenciario y la Guardia Nacional.

Para entender un poco todo esto tenemos que tener claro que el ingreso de armas y cualquier elemento no permitido a los recintos carcelarios venezolanos es única responsabilidad del Ministerio para el Servicio Penitenciario y la Guardia Nacional que son a los que les corresponde la custodia interna y externa de estos recintos, por esto, la demostración del montón de armas que existe en la cárcel de San Antonio en Margarita y en la mayoría de cárceles del país, es única responsabilidad de las autoridades en manos de quien reposa la custodia de estas personas, cosa que evidentemente no cumplen.

Recientemente la ministra para el Servicio Penitenciario declaró a los medios de comunicación: “De la situación de las armas en las cárceles nosotros nos ocupamos de eso. No quiere decir que de repente un privado de libertad tenga un arma de fabricación carcelaria o que una dama pase alguna por sus partes íntimas”, manifestó. Es claro que mentía al declarar esto.

Los hechos ocurridos en la cárcel de San Antonio en la isla de Margarita son una clara evidencia del caos y el desastre que se vive en nuestras cárceles, con estos videos donde los reclusos enseñaban sus armas sin el más mínimo pudor, tenemos evidentemente la mejor prueba de cómo funcionan nuestras cárceles, se cayeron las caretas y la opinión pública se dio cuenta de que es una mentira inmensa lo que nos cuentan las autoridades penitenciarias del nuevo régimen, construcción del hombre nuevo, desarme de la población carcelaria y todas esos eslóganes publicitarios con los que el Ministerio Penitenciario nos tiene acostumbrado a engañarnos.

Las cárceles venezolanas son un desastre, el sistema penitenciario a pesar de los avances que desde nuestra Constitución Nacional se dieron en el tema esta, al igual que el país, en un estado de metástasis, la negligencia del Ministerio para el Servicio Penitenciario y su titular no puede ser mayor, su fracaso es más que comprobado así ratifiquen en su cargo a la ministra y el presidente de la República alabe en cadena nacional el trabajo que ha realizado.

Si en Venezuela tuviéramos un Estado de Derecho y un gobierno serio, la titular del ministerio Penitenciario, Iris Varela, y sus colaboradores deberían haber sido destituidos y juzgados por el desastre que se vive en nuestras cárceles que van más allá de las armas que hoy vemos en Margarita, sino por todas las violaciones de los derechos humanos que desde nuestros recintos penitenciarios se cometen, son innumerables las denuncias sobre maltratos a reclusos y familiares, la hambruna que se vive en las estos recintos y cantidades de atropellos más de los cuales son víctimas nuestros privados de libertad y sus familias que sería muy extenso enumerarlos aquí.

Sigo creyendo que el sistema penitenciario en Venezuela sí tiene solución y que el problema radica en la falta de voluntad de los responsables en darle solución, a fin de cuentas no podemos olvidar que las cárceles son un gran negocio que les produce mucho dinero sucio a personas inescrupulosas que trafican con la miseria humana, y donde por supuesto ocupan un lugar especial algunos funcionarios del Ministerio para el Servicio Penitenciario y la Guardia Nacional.

Tal vez los sucesos que se han generado a raíz de la muerte del Conejo sirvan para abrirle los ojos a la opinión pública de lo que sucede en nuestras cárceles y los antivalores que se están fomentando, no puede ser normal que la isla de Margarita se haya paralizado con los actos que se realizan en homenaje al Conejo, no hay clases, tiendas cerradas, transporte paralizado, Guardia Nacional tomando las calles, todo por la muerte de alguien cuyo mérito más grande fue ser el pran o líder negativo de una cárcel venezolana.

Esperamos que la Comisión de Cultos y Régimen Penitenciario de la nueva Asamblea Nacional presidida por el diputado Richard Blanco e integrada por Juan Pablo García (vicepresidente), Chacinas José Bucarán, Carlos Alberto Paparoni, Haydee Huérfano y Yolmar Guiño tomen cartas en el asunto y comiencen a investigar el caos carcelario en Venezuela, es un gran trabajo el que les toca y donde tendrán el apoyo seguro de todos los que desde hace muchos años nos hemos dedicado a trabajar por el respeto a los derechos humanos de las personas que están privadas de libertad.

cnietopalma@gmail.com

@cnietopalma