• Caracas (Venezuela)

Carlos García Soto

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El fin de la ilusión cambiaria

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En la Gaceta Oficial Nº 40.636 de 9 de abril de 2015 fue publicada la Providencia Nº 011 del Cencoex, a través de la cual se fijan los requisitos, controles y trámites para la solicitud de autorización de adquisición de divisas destinadas al pago de consumos en el exterior. La Providencia N° 011 deroga a la Providencia Nº 125 de Cadivi del 23 de enero de 2014 (Gaceta Oficial Nº 6.122 extraordinario de 23 de enero de 2014).

Los aspectos  más resaltantes de la Providencia Nº 11 son los siguientes:

Destinatarios. Se encuentran sujetas a la aplicación de la Providencia las siguientes personas naturales: (i) las que requieran autorización para la adquisición de divisas en efectivo con ocasión de viajes al exterior (niños, niñas y adolescentes), (ii) las que requieran realizar pagos en divisas con tarjeta de crédito en el exterior con ocasión de viajes al exterior y (iii) las que necesiten realizar pagos de consumos de bienes y servicios efectuados con tarjeta de crédito mediante operaciones de comercio electrónico con proveedores en el exterior (artículo 2).

Cupo máximo. En el artículo 2 se mantiene el cupo máximo de $ 3.000 (o su equivalente en otras divisas según la moneda de pago de cada país)  por usuario por año calendario, cupo que incluye los siguientes usos: (i) uso de tarjetas de crédito  en  el  extranjero  con  ocasión  de  viajes; (ii) consumos efectuados con tarjetas de crédito mediante operaciones de comercio electrónico; (iii) adelantos en efectivo en moneda extranjera y (iv) las divisas adjudicadas a niños, niñas y adolescentes.

Tipo de cambio. Según el artículo 2, el tipo de cambio para la adquisición de estas divisas seguirá siendo el resultante de la última asignación de divisas realizada a través del Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD).

Operadores Cambiarios. En el artículo 5 se establece que “los Operadores Cambiarios Autorizados son los pertenecientes a la Banca Pública”. Con lo cual, se elimina la posibilidad de que los bancos privados sean operadores cambiarios a los efectos del mercado cambiario regulado en la Providencia. Por ello, en esta materia se constituye un monopolio estatal a favor de la banca pública, contrario a los artículos 112, 113 y 117 de la Constitución. Según ha advertido Roberto León Parilli, presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), aproximadamente dos millones de personas tendrán que solicitar tarjetas de crédito en la banca pública para acceder a este mercado cambiario.

Según la Disposición Transitoria Tercera, a quienes deban migrar de la banca privada a la pública “no les será exigible la antigüedad de seis (6) meses” de emisión de la tarjeta de crédito.

Por otra parte, también conforme a la Disposición Transitoria Tercera los usuarios que deban efectuar el cambio de su operador contarán con un lapso de treinta (30) días continuos siguientes a la entrada en vigencia de la Providencia para continuar haciendo uso de su operador cambiario.

Montos máximos y listado de países en los cuales realizar consumos. En el artículo 21 se establecen los nuevos montos máximos de solicitud para viajes al exterior, en función de la duración y destino de los viajes, y se elimina la posibilidad de realizar consumos “en grupos de países distintos al que pertenece el destino indicado en la solicitud”. Particularmente relevante resulta el caso de viajes a los Estados Unidos, puesto que para ese país podrá recibirse aprobación de entre $ 300 y $ 500 dólares para viajes de 1 a 7 días, y entre $ 525 a $ 700 para viajes de 8 días en adelante.

Adelanto en efectivo. El artículo 22 establece que de las divisas autorizadas para consumos con tarjetas de crédito en el exterior, el usuario podrá solicitar un adelanto de efectivo por un máximo de $ 200 por viaje. Por su parte, la solicitud de divisas en efectivo quedará restringida solo para niños, niñas y adolescentes y se discriminó por destinos entre un mínimo de $300 y un máximo de $500 (artículo 30).

Comercio electrónico. Según el artículo 26, se mantiene el cupo máximo de $ 300  por usuario por año calendario, para consumos efectuados con tarjetas de crédito mediante operaciones de comercio electrónico. Sin embargo, ahora el consumo se discrimina en 3 cuotas de US$ 100, a ser consumidos “cada 4 meses no acumulativos”.

La reducción del cupo que se puede asignar a los venezolano que deseen viajar al exterior ha sido proceso progresivo desde 2003, cuando se fijó en $ 9.000 anuales, a los cupos ahora fijados a través de la Providencia N° 011.

Según un informe de la firma Barclays, el Gobierno Nacional ahorrará alrededor de $ 2.800 millones de dólares con esta medida.

Venezuela presenta una marcada escasez de divisas desde antes que comenzaran a caer los precios petroleros. Ahora, con precios del crudo relativamente bajos, el Gobierno Nacional reduce el monto para la asignación de divisas a quienes viajen al exterior que, en términos fiscales, no es despreciable. Ya se habían visto reducciones de facto en las aprobaciones y liquidaciones para remesas y estudiantes, pero ahora se modifican los cupos máximos de viajero y tarjeta de crédito, que en 2014 representaron 19% de las divisas aprobadas por Cencoex.

En la práctica, sin embargo, la reducción de los cupos para viajes en el exterior implica que el turista promedio venezolano no podrá cubrir sus viajes al exterior sólo con los montos fijados a través de la Providencia. Esa situación es particularmente grave ante el deficiente funcionamiento de los otros mercados cambiarios.

La fijación de tales montos para los consumos en el exterior implica por parte del Gobierno el reconocimiento del fin de la ilusión cambiaria. Dada la crisis fiscal, agravada últimamente por los bajos precios del petróleo, se evidencia lo perjudicial que para el país ha sido el control de cambio vigente desde 2003.

Esa ilusión cambiaria tenía dos perspectivas: por una parte, un Estado que creía que podía financiar ilimitadamente la entrega de dólares a cambio de pocos bolívares, y, por otra parte, los ciudadanos que fueron ilusionados al hacerles creer que por siempre se podía acceder a dólares a bajo costo.

Esa ilusión cambiaria terminó con la Providencia N° 011.

@cgarciasoto